City of angels (1998)


City of angels es una coproducción germano useña de género dramático dirigida por Brad Silberling.


No hay tráiler en español así que os dejo el tema principal, o al menos el que más sonó.


En 1987 Wim Wenders dirigió una película titulada El cielo sobre Berlín y seis años después dirigió su continuación titulada ¡Tan lejos, tan cerca!, dos películas de esas intelectualoides que fueron aclamadas por la crítica y que llamaron la atención de Hollywood. Debían hacer una versión Jolibudiense de esas películas, intelectualidad para todos. Y así surgió City of angels.

Ya sabéis lo que opino de los títulos en inglés y si no lo sabéis picad aquí. Supongo que pensaron que era una película para inteligentes y decidieron dejarla el título en inglés, pero ved cómo en otros países sí lo tradujeron: Alemania, Francia, Italia, México, Polonia.

La historia comienza con una niña enferma a la que llevan al hospital, saldrá de el de la mano de un ángel llamado Set (Nicolas Cage)papel que en un principio era para Jhonny Depp. Descubrimos como hay ángeles por todos lados, aunque parece que son los mismos porque en todo lo que pasa siempre están presentes Set y su amigo Casiel (Andre Braugher). Los ángeles escuchan lo que piensa la gente y sólo los pueden ver los niños muy pequeños, aunque si lo desean pueden dejarse ver por los adultos. También nos enteramos que viven en una biblioteca y que al amanecer y al anochecer se reúnen en la playa para escuchar la música procedente de los coros celestiales.


Aparece la doctora Maggie (Meg Ryan) que es una chica guay y rebelde que va en bici y entra al hospital por dónde le da la gana. Maggie opera a un hombre, al acabar todo está en calma pero el hombre sufre un ataque y muere. Set que estaba ahí se queda pillado porque cree que ella le ha mirado a los ojos y se enamora, igual que le pasa al ángel del relato de Emilio Carrere titulado Gil Balduquín y su ángel (¿Habría leido Wenders la historia del español Emilio Carrere?). 

Maggie sufre una depresión y el ángel la acompaña en todo momento enamorándose más de ella. La ayuda para que se sienta mejor sin que ella lo sepa.


Nathaniel (Dennis Franz), el nuevo paciente de Maggie,  guarda un secreto, él también fue un ángel que se enamoró , le cuenta a Set porqué lo hizo y cómo lo hizo. Le cuenta que los ángeles pueden volverse humanos porque Dios nos dio a todos el libre albedrío (esas dos palabras debían de estar de moda en Hollywood por aquella época ya que también las mencionan aquí y en alguna otra). Nathaniel pregunta a Set si siguen reuniéndose en la playa para escuchar la música, Set le responde que sí y después de comprobar que el antiguo ángel no la escuchaba le da envidia diciéndole que es mejor la sensación del agua del mar.


Set se deja ver por la doctora y ella se va enamorando de él. Descubre que es un ángel gracias a Nathaniel y decide dejarle.


Set no puede soportarlo y decide dejar su forma angelical y convertirse en humano y para ello hace lo que Nathaniel le contó que había que hacer, tirarse desde un edificio. Esa escena es un poco acojonante porque se escuchan de fondo unas voces que alteran.

Set se convierte en humano y va en busca de su amor. La encuentra y comienza a sentir todo lo que quería sentir, lo que es un beso, lo que es el frío, el calor, etc. 

Pero es prontamente apartado de ella. Una noche habla a su amigo Casiel y le dice que se aparezca. Set está muy enfadado pero acepta el designio de Dios. 



Acaba la película con el ex ángel entrando en la playa de los ángeles ante la sincera risa de su amigo.

La película no está mal. Solo que Nicholas Cage asusta en momentos por la cara que tiene. 

La fotografía está muy bien.

Las actuaciones son buenas. 

El doblaje es muy bueno.

La banda sonora de Gabriel Yared no está mal.


NOTA 6,567989 DE 10

Si la echan en la tele no se pierde gran cosa viéndola.

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