Cocoon (1985)


Cocoon es una película estadounidense de ciencia ficción dirigida por Ron Howard.


Como no hay avance en español os dejo con la canción homenaje que el grupo español Hamburguesa vegetal le dedicó a la película.


Sí, lo sé. Es una canción un poco... pero si tenéis hijos o sobrinos o primos pequeños ponédsela, os la recomiendo, porque les divertirá mucho.

Pero si en vez de esta canción les ponéis la peli, mejor.

Para empezar, mi queja por haber dejado el título en inglés. Cualquiera que no la haya visto pensaría que lo de cocoon es una palabra inventada para la ocasion, pero no, cocoon es en español capullo, no una persona mala, sino la envoltura de ciertos insectos.


Vayamos a la película.

Comienza con David (Barret Oliver) mirando a través de su telescopio. Y con una nave espacial llegando a la tierra a un lugar en medio del mar donde les esperan unos delfines (en aquella época no conocía la saga de el autoestopista galáctico. Sí, la peli no es nada buena).

Después conocemos a los protagonistas, un grupo de ancianos que vive en uno de esos recintos para viejos que hay en la Florida y que tanto hemos escuchado en películas y series. Tres de ellos: Art, Ben y Joe (Don Ameche, Wilford Brimley y Hume Cronin) van a bañarse a escondidas a la piscina de una hacienda deshabitada cerca del lugar.


Nos enteramos de que el sargento Mahoney... digo Steve Guttemberg, es Jack el capitán de un barco de recreo. Cuatro extraños personajes, entre los que destacan Kitty (Tahnee Welch, hija de Raquel Welch) y Walter (Brian Dennehey), le proponen alquilárselo durante 27 días y él, que anda canino, se pone a dar saltos (figuradamente).

A los protagonistas se les cae el alma al suelo al ver que esos extraños personajes alquilan la casa de su recreo. Aunque pasado un tiempo y después de haberles espiado, deciden que irán a la piscina porque los extraños personajes pasan mucho tiempo fuera.

Algo ha cambiado, en la piscina hay unas extrañas rocas y el agua ya no está fría. Pero ellos no le hacen ascos y se bañan como siempre. Al salir del lugar se sienten distintos, con más vitalidad.

Mientras, en el mar, Jack trata de ligarse a Kitty, y en un momento en que la espía por una mirilla descubre algo que le asusta.


Se altera, sube a cubierta y salta al mar. Pero al ver que es una tontería, porque es de noche y está muy lejos de la costa, vuelve al barco. Tras una charla ve que no son extraterrestres malos y continua como si nada.

Los tres amigos siguen yendo a la piscina y una noche en que llevan a un cuarto, un vejete cascarrabias pero de buen corazón llamado Bernie (Jack Gilford), los visitantes se presentan antes de tiempo. Los viejos se esconden y presencian algo que les asusta tanto o más que a Jack.


Salen echando patas y al llegar al asilo. Durante un tiempo no vuelven a pisar la piscina, pero para que uno de ellos mejore de una enfermedad que padece Ben va a hablar con el jefe extraterrestre que les permite ir a la piscina a condición de que no lo vayan contando por ahí. 

Los viejos llevan a sus mujeres, Mary, Alma y Bess (Maureen Stapleton, Jessica Tandy y Gwen Berdon), a la piscina. Y vemos como todo mejora para ellos, como salen a bailar a discotecas llenas de jóvenes (al revés que en la discoteca Kerala aquí en Valladolid donde son los jóvenes los que entran en una discoteca llena de mayores :P), juegan a las cartas con los extraterrestres, juegan a los bolos, etc, etc. 

Cosas que llaman la atención al resto de ancianos de la zona y entonces se produce algo que cada vez que veo la película me da mucha rabia, los ancianos se van a la piscina y se comportan de un modo salvaje, peor que niños, cogen las rocas y las golpean. Pero en ese momento llegan los dueños de la casa y les echan fuera. Nos enteramos que esas rocas son los famosos capullos del título, aunque capullos también han sido los ancianos que las han golpeado, y que dentro de ellos hay más extraterrestres. 





Los extraterrestres tienen que marcharse al día siguiente pero no pueden llevarse las rocas (¿Entonces por qué las sacaron?, es un fallo un poco tonto pero perdonable). Así que el grupo protagonista se ofrece a ayudarles a dejarlas otra vez en el fondo del mar. Al acabar de hacerlo Walter les propone que ellos y otros treinta amigos vayan con ellos en la nave.

Hay una secuencia que siempre me ha gustado por su simpleza, el abuelo y el nieto pescando mientras le cuenta que se irá y no volverán a verse.



Llega la noche, los ancianos se fugan del asilo y van al barco. El crío que está muy triste acaba contando a su madre lo que le dijo el abuelo y ella, preocupada, va corriendo al asilo. Allí se da la alarma porque faltan muchos. Comienza una persecución en alta mar. Y los ancianos son subidos a la nave.

Todo el mundo, menos David y Jack, cree que el barco se hundió y mientras en la Tierra se celebra un funeral los ancianos surcan el espacio.



Es un peliculón, no es porque haya crecido durante los 80 (y los 90 y los 00 :P), pero es que las películas de aquella época son la leche.

La historia está muy bien. Los actores están geniales todos. Aunque es de desarrollo un poco lento no te aburres en ningún momento. Tiene humor, aventura, pena.

Los efectos especiales están muy bien también, son de ILM.

Ganó dos Óscares, uno para Don Ameche y otro par el equipo de efectos especiales, además de estar nominada a otros muchos premios.

El doblaje es fabuloso.

La banda sonora de James Horner es la leche, utiliza compases que suenan en casi todas sus composiciones de esa época pero... qué más da sin son buenos.




NOTA 10 DE 10

Tuvo una continuación no tan buena.

Si no la habéis visto estáis tardando en hacerlo.


Comentarios