El almirante (2008)


El almirante es una película histórica rusa dirigida por Andrey Kravchuk.




Me imagino la escena de cómo se gestó esta película de una manera montipaitonesca

John Cleese - ¿Y si hacemos una película sobre Aleksandr Vasílievich Kolchak y la guerra civil rusa?
Michael Palin - ¡Ah, vale, bien!
John Cleese - Habrá batallas, traición, aventuras, honor...
Eric Idle - ¡Y Titánic!
John Cleese - Sí, y Titá... ¿Cómo?
Eric Idle - Es que me gusta mucho.
Michael Palin - Pero, ¿Cómo vamos a meter Titánic en esto?
Eric Idle - Ah, no sé. Tú sabrás.

¡Y lo hicieron!

La película comienza de una manera rara, durante los títulos de crédito iniciales hay retazos en los que se ve un plató de cine, alguien diciendo que una mujer es la esposa de un enemigo de la revolución y al supuesto director de esa película diciendo que se la repanfinfla. Aparece el título y después un barco de guerra ruso que está echando minas. ¿Qué ha pasado? me pregunté ¿Qué era eso de antes?

Bueno va, es igual porque la cosa mejora. El barco ruso se encuentra con barcos de guerra alemanes (nazis no, porque la acción se sitúa en la primera guerra mundial más o menos) y comienza una batalla muy bien realizada. Conocemos a dos personajes: Aleksandr Vasílievich (Konstantin Khabenskiy) y Serguei Nicolaevich (Vladislav Vetrov).


La batalla la ganan los rusos, obviamente, y tras volver a puerto montan un fiestón en el que los militares y sus esposas juegan a lanzarse desafios, a Aleksandr Vasílievich le toca besar a la primera persona que entre en el salón. Y resulta que quién lo hace es Anna Vasilievna (Elizaveta Boyarskaya), la esposa de Serguei Nicolaevich.

Vuelvo a repetir que me parece curiosa y chula la costumbre rusa de llamarse por el nombre y apellido.

La da el beso y se enamora de ella. Aleksandr Vasíliecich vuelve a casa y encuentra a su mujer Sofía Fiodorovna  (Anna Kovalchuk) recostada junto a su hijo. Pasan los días, Aleksandr Vasílievich y Anna Vasilievna están todo el día juntos, tonteando, a veces delante de Sofía Fiodorovna, que anda con la mosca detrás de la oreja.


Tiempo más tarde vuelve a haber otra batalla contra los alemanes, muy bien rodada pero que tiene un momento chorra porque Serguei Nicolaevich, que se ha notado unos bultos raros en la cabeza, le dice a Aleksandr Vasílievich en medio de la batalla que quiere que le cambien de destino.


Después de la escena de acción una de amor, las escenas de amor están metidas con calzador. Aleksandr Vasílievich se encuenta con Anna Vasilievna en un soleado día lluvioso (sí, no miento, llueve pero no hay ni una sola nube en el cielo y hay una claridad de mil pares) él la dice que lo suyo se ha acabado.

Mientras vemos como le va a Aleksandr Vasílievich en su nuevo destino, escuchamos la voz de Anna Vasilievna que le ha escrito una carta contándole sus sentimientos. Llega 1917 y el golpe de estado de los soviets, todos los oficiales y gente que era considerada enemiga de la revolución iba siendo asesinada. Serguei Nicolaevich consigue huir en el momento en que van a fusilarle.


Llega a su casa y comienza a preparar la huída, pero Anna Vasilievna se niega a marcharse porque no quiere dejar de recibir las cartas de Aleksandr Vasílievich. Mientras, éste se encuentra en el mar y sufre un motín de los bolcheviques, que tratan de robarle su sable aunque en un acto de chulería él lo lanza al mar.

Luego suceden cosas muy raras. Los soviéticos no quieren matarle y le envían a territorio useño. Consiguen sacar a escondidas a su mujer y a su hijo.

Luego hay una escena desconcertante, que resultan ser recuerdos de Anna Vasilievna y pasamos a la Rusia de un año después del golpe. Serguei Nicolaevich se ha hecho rojo de toda la vida para que le destinen fuera del país y poder salvarse junto a su mujer Anna Vasilievna. Pero en el tren ella se encuentra con Mijail Ivanovich (Egor Beroev, que se da un aire a Antonio Banderas) que la dice que Aleksandr Vasílievich ha vuelto a Rusía para luchar por la libertad.

Ella deja al marido y va en busca de su amado. Se hace enfermera y le escribe cartas que no manda. Hay más escenas de batallas, que se mezclan con la voz en off de Anna Vasilievna explicando lo que siente al ver a su amado y no poder decirle nada.


Pero todo cambia el día en que las tropas blancas, que así se llamaban los que luchaban por la libertad, tienen que huir. Mijail Ivanovich le cuenta a Aleksandr Vasílievich que la ha visto y él baja del tren en el que iba a escapar y se la lleva. A partir de aquí la peli se vuelve aún más tonta porque nos siguen contando la historia de amor y la historia de un grupo de soldados perdidos de la mano de Dios que tienen que reunirse con Aleksandr Vasílievich. Al final es atrapado, ella dice que quiere ir con él, y les encierran.


Le llega la hora y le fusilan.

Volvemos a la escena montipaitonesca. 

Eric Idle - ¡No habéis hecho nada como en Titánic!
John Cleese - ¿Pero cómo que no? Si hemos metido escenas de amor hasta en la sopa.
Eric Idle - Ya, pero a mi la escena que más me gusta es la de cuando se hunde Dicaprio en esas aguas heladas. Ponedla que emocionará a la gente.


¡Tachán!

Y ahora desarrollan lo que en los títulos de créditos salía en retazos. ¡Más Titánic!. Anna Vasilievna es una anciana y el miembro del partido no quiere que salga como extra en la película que están rodando, ella entra en el plató y recuerda el día que conoció a Aleksandr Vasílievich.

La película es normalilla, lo malo es que dura dos horas y le sobra más o menos  los cuarenta minutos que hay de amores.

La ambientación es buena.

Los actores lo hacen bien.

Los efectos especiales son bastante buenos.

El doblaje es normalillo.

La banda sonora de Gleb Matveychuk es buena. No os puedo poner ninguna muestra porque no he encontrado nada. Solo está el tema de la película, que es muy cortito, cantado por Victoria Dayneko.


NOTA 5,81109179 DE 10


Pasados unos años de la caída del socialismo real o comunismo los países que sufrieron su tiranía comenzaron una lucha por contar lo que pasaron, con más bien poca fortuna. Los países que componían la URSS han realizado películas que han tenido más bien poca distribución, Katyn llegó a estar nominada al Óscar a la mejor película extranjera.

Yo esperaba que esta película fuera algo del estilo, una denuncia a la ideología más criminal que existe. Pero no.

Tiene esa nota por las escenas de guerra, y por que he escuchado varias veces el tema principal y me gusta la voz de la chica, pero la verdad es que, repito, es normalilla.

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