Dime con cuántos (2011)


Dime con cuántos es una comedia romántica useña dirigida por Mark Mylod y basada en la novela, no editada en España, de Karyn Bosnak.



Hay películas románticas que se hacen para agradar a un amplio espectro del público y otras exclusivamente para mujeres. Esta ha creado un tercer grupo ya que se mueve entre los dos anteriores.

Comienza la película presentándonos a Ally (Anna Faris), una chica que vive para satisfacer a sus parejas, cambia completamente su forma de ser para amoldarse al otro. 



Desgraciadamente la despiden del trabajo y en el camino a casa mientras lee una revista se entera que la media de hombres con los que una mujer estadounidense está antes de casarse es de diez, ella sorprendida dice ¡qué pocos! y echa cuentas... ha estado con diecinueve. Pero en la despedida de novia de su hermana Daisy (Ari Graynor, me ha parecido guapísima) se entera que es la más golfa (por así decirlo) de todas sus amigas y decide no llegar a la veintena. Para ello ha de encontrar a su marido entre los diecinueve con los que ya se ha acostado.

Consigue la ayuda de su vecino Colin (Chris Evans) a cambio de servirle de escusa para deshacerse de todos los ligues de él.

Un inciso, la aparición del vecino nos hace pensar dos cosas:
1) Es una peli para tías, porque aparece desnudo.
2) Se acaba enrollando con él.

Colin es un músico venido a menos pero que al tener familia policía sabe como rastrear a la gente (muy cogido por los pelos, sí).



Uno a uno van apareciendo los diecinueve, pero el que más interés tiene en encontrar, Jake Adams (Dave Annable), se le resiste. 

Coincide con un novio que era gordísimo y que ha adelgazado y está a punto de casarse con un bellezón. La vemos con un novio inglés al que hizo creer que ella también era inglesa, es una secuencia muy graciosa porque se emborracha y no sabe que acento poner. Encuentran a un novio que ahora es ginecólogo. Aparece otro (Anthony Mackie) que ahora es político en la Casa Blanca pero que no quiere salir del armario y la quiere como tapadera.



Una mañana, mientras se esconde de una de sus chicas, Colin coincide con Daisy, que no le ve con buenos ojos. Mientras , sigue creciendo algo entre Colin y Ally. Y pasan cosas típicas para demostrar que él es un chico especial, como jugar un strip baloncesto en el estadio del equipo de la ciudad o bañarse desnudos en el mar.


Pero todo se complica cuando Ally descubre que Colin la ha estado ocultando que ha encontrado a Jake Adams y cuando sus amigas, me ha llamado mucho la atención Kate Simses,  la dicen que no se fían de él.



Ally comienza una vida con Jake, rico heredero de una importantísima familia pero se da cuenta de que con quien quiere estar es con Colin.



Acaba como todas las romanticonas, con un final feliz aunque con un toque un poco demasiado estúpido para mí.

La película no está mal, aunque sobra media hora. 

Los actores lo hacen bien. Anna Faris es una especialista en comedias y se nota. Además ejerce como productora.

El doblaje es realmente bueno. Me ha gustado el detalle de que pronuncian Miámi y no Maiámi.

La música de Aaron Zigman es correcta. Acompaña a las escenas y poco más. 




NOTA 6,01119886 DE 10

Típica película para ver en casa y ya está.

Comentarios