Un amor entre dos mundos (2012)



Un amor entre dos mundos es una película romántica franco canadiense dirigida por Juan Solanas.



La primera vez que vi el tráiler me quedé pillado por las imágenes y por lo que desvelaba de la trama. Tenía ganas de que la estrenasen para poder verla. El caso es que ya la he visto y el tráiler engaña, poquito, pero lo hace.



Comienza con la voz en off de Adam (Jim Sturgess), el protagonista, contándonos que vive en un planeta muy especial que tiene gravedad doble ya que son dos planetas que están casi pegados. El planeta de arriba, según se mire, es un planeta de gente rica que vive en un sistema más de tipo capitalista en el que todo el mundo disfruta de cosas buenas y el de abajo, según se mire, de gente pobre que vive en un sistema más de tipo socialista en el que solo la élite disfruta. El caso es que el chico conoce a Eden, una chica de arriba, cuando son pequeñines y pasan los años y, como habréis supuesto, salta la chispa entre ellos y se enamoran y tal. Pero un día uno de sus encuentros prohibidos sale mal, ella cae a su mundo y pierde la memoria y él es despojado de todo. 



Vuelven a pasar los años. Adam trabaja en una especie de almacén con Albert (Blu Mankuma) y Pablo (Nicholas Rose). Adam está experimentando con una crema que puede dar un aspecto joven al rostro, entre otras cosas. La casualidad hace que Adam vea a Eden (Kristen Dunst) por la tele y se entere que trabaja en la empresa Intermundo, cuya sede central es un enorme rascacielos que une los dos planetas. Adam decide entrar a trabajar en esa empresa y hacerla saber que está bien. Pero se encuentra con un problema, aparte del de la gravedad, y es que ella no recuerda nada anterior a la caída.


En Intermundo Adam se hace buen amigo de Bob (Timothy Spall) que es de arriba. Poco a poco irá mejorando su experimento, conseguirá revertir la gravedad e ir con su enamorada y enamorarla. Y, bueno, me supongo que ya sabréis cómo acaba.


La película no es mala, pero tiene mucho hilo suelto. Muchas cosas que a mi modo de ver las ha ido resolviendo  el guionista, y director, con el único fin de acabar la película sin pararse a pensar en si tenían sentido o no. Son carencias que al final no afectan a la resolución pero que te dejan un extraño sabor de boca.

Es una película llena de efectos especiales espectaculares. Con una fotografía espectacular también.

El director, y guionista, es argentino y lo hace saber poniendo un par de escenas de tango y haciendo que el nombre del local más elitista de ambos mundos tenga un nombre en español «Dos mundos».




Los actores lo hacen bien. 

El doblaje es muy bueno.  

La banda sonora es realmente bonita. Benoît Charest  ha hecho una maravillosa composición. Lamentablemente no hay ningún ejemplo en youtube. Os dejo con la canción final, que a mí no me ha gustado.




NOTA 6,9712298996 DE 10

Buena elección para aquellas personas a las que les gusten las películas de amores y los efectos especiales a pesar de sus carencias.

CINE 

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