Danko: Calor rojo (1988)



Danko: Calor rojo es una película de acción estadounidense dirigida por Walter Hill.



Terminaban los ochenta y el régimen más genocida, antidemocrático y privador de libertad caía. Gracias a pequeños gestos de apertura pudo rodarse esta película. Aunque contó con bastantes problemas, sobre todo de seguimientos y de prohibiciones. Aunque se cuenta que fue la primera película que consiguió permiso para rodar en la Plaza Roja parece ser que no se les permitió rodar en ella así que lo que hicieron los cuatro días que estuvieron en Moscú fue vestir a los actores y grabar con cámara oculta o haciendo como que eran grabaciones de turistas.

Más curiosidades: Antes del rodaje Arnold tuvo que perder masa muscular y estuvo tres meses aprendiendo ruso. Belushi trabajó dos meses en una comisaría de Chicago. La escena de la prisión se rodó en una cárcel real y la gente que sale son presos auténticos.

A la película.

Comienza en un gimnasio ruso naturista, la peña va en pelota picada. El capitán Iván Danko (Arnold) pregunta algo a alguien que se pone chulito y de una manotá, como quien dice, le saca del edificio y caen rodando por una ladera cubierta de nieve. El señor Danko pelea y le acaba sacando la información a uno de ellos (su amigo en la vida real al que solía meter en sus películas, el señor Sven-Ole Thorsen). Después vemos a nuestro amigo a punto de comenzar una redada para encontrar al criminal Víktor Rosta (Ed O´Ross). Rosta se hace el ofendido y el perseguido pero Danko demuestra que es un traficante de drogas.



Hay un tiroteo y una persecución en la que muere el compañero y camarada de Danko. Después pasamos a territorio useño, a Chicago, y vemos a tres policías, entre los que está el detective Art (James Belushi), que van a hacer una redada contra una banda de narcotraficantes llamados los cabeza rapadas, no son nazionalsocialistas, son negros. La redada no sale tan bien como esperaban pero al menos no muere nadie.



Y debido a esta redada se produce un pequeño efecto mariposa: Rosta que esperaba a esta gente para realizar un trapicheo se impacienta y sale corriendo con su coche saltándose un semáforo en rojo. La policía lo para y descubren que está buscado en Rusia. Los rusos mandan a su mejor hombre, el capitán Iván Danko, para una sencilla misión, devolver a Rosta a Rusia.

Pero hay algo con lo que Danko no contaba, en los EE.UU. al contrario que en la URSS hay democracia y hasta los criminales tienen derechos. Así que el viaje no será un paseo de rosas. En el momento de sacar a Rosta de la cárcel, los cabezas rapadas le liberan con un tiroteo de por medio y dejan a nuestro héroe mal herido. Aunque consigue hacerse con una llave que para Rosta es muy importante. Pero eso no le parará los píes y con la ayuda del detective Art.


 
Descubren que Víktor tiene una novia yanqui llamada Cat (Gina Gershon) y que le suministra la droga un conocido traficante ciego llamado Abdul Eliya (Brent Jennings) que les consigue una cita con el narco ruso. Cita que acaba mal, obviamente. A partir de aquí todo se complica, las autoridades ordenan al capitán que se vaya, pero él que es un cabezota decide que antes tiene que atrapar a su enemigo. Rosta se adelanta y va con un grupo de cabezas rapadas a matarle al hotel. Durante el tiroteo el traficante recupera su llave y huye.
 

Aunque Danko y Art tuvieron tiempo para averiguar de dónde era esa llave lo hacen después de robada y descubren que es de la estación de autobuses. Van allí justo en el momento que Rosta acaba de hacer el trapicheo. Y comienza la famosa escena de autobuses que usó tan descaradamente esta otra película.



Y bueno, ya sabréis como acaba. Los buenos ganan, como debe de ser. 

Es una película ochenteña. Ya, ya sé que se estrenó en esa década. Es entretenida, mezcla el género de acción con el detectivesco y tiene algún que otro toque de humor, de la mano del señor Belushi.

Los actores están bien.

El doblaje es muy bueno.

La banda sonora corre de mano de James Horner, en algunos momentos recuerda a otras composiciones suyas de esa época y en especial a otra que hizo para otra de Arnold, pero no os diré de cual. Os dejo el tema de inicio de la película, que es ni más ni menos que una variación de la opertura 74 de la Cantata por el vigésimo aniversario de la revolución de octubre de Prokofiev titulada «Los Filósofos». Toma ya, que culto acabo de quedar.




NOTA 9,1937121201 DE 10

Si no la habéis visto ya sabéis, otra de Arnold para el saco. No os defraudará ya que es un peliculón.


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