La séptima profecía (1988)


La septima profecía es una película estadounidense de suspense dirigida por Carl Schultz.



Hace muchos, muchos años, cuando yo era pequeñín tenía ganas de ver la película El séptimo sello, ignorante de mí pensé que esta sobre la que os estoy escribiendo sería una versión más moderna y a color de aquella. No tenían nada que ver y, curiosamente, poco después de ver esta pude ver la otra. Ambas me gustaron y ambas os las recomiendo.

Comienza la película en Jamaica, un hombre blanco (Jürgen Prochnow) camina entre las gentes que le miran entre sorprendidos y asustados. El hombre se detiene frente al mar, abre un sobre lacrado, rompe el sello y se marcha. Las arenas de la playa se cubren de peces muertos.


Después nos plantamos en el desierto de Néguev, Israel, los militares llevan a un científico a un lugar en el que ha ocurrido algo misterioso, un pueblo ha amanecido congelado. En ese pueblo se encuentran con el padre Lucci (Peter Friedman), que les cuenta que ese pueblo fue hace años Sodoma. Os dejo, picad aquí, con el vídeo de esta escena que ha colgado la distribuidora que no debe saber que le faltan un par de acentos al título.

Conocemos después a la protagonista, Abby (Demi Moore), que está embarazada y muy preocupada ya que las anteriores veces que quedó en estado de buena esperanza tuvo problemas. Su marido, Russel (Michael Biehn), es un abogado que defiende a Jimmy Zaragoza (John Taylor), un joven con el síndrome de Down que ha matado a sus padres, según él, por mandato de Dios.


El hombre blanco del principio aparece en casa de nuestra protagonista para alquilar una habitación. Cae bien a la pareja y se la alquilan. Entonces él les cuenta la historia de el guf, que es más o menos lo que yo llamo el cielo de nacer,  les dice que el Guf es donde viven las almas antes de nacer. Hay un pequeño error en la pronunciación, en la película tanto en la versión original como en la doblada lo pronuncian «Gaf» y su pronunciación real es Guf. Abby, mientras, sueña una escena en la que se ve a ella en otra época mientras golpean a un hombre.


En el mundo se siguen sucediendo cosas extrañas, la luna se tiñe de sangre, hay maremotos, terremotos... Abby comienza a sospechar de su rentista, piensa que no es lo que parece y comienza a seguirle por la ciudad y a fisgar en su habitación, en la que descubre un papiro en hebreo en el que hay una anotación que ella piensa que es la fecha de nacimiento de su hijo. Busca ayuda entre los judíos para que le digan qué pone en ese escrito y conoce a un joven estudiante llamado casi como ella, Avi (Manny Jacobs). Abby se emparanoia y piensa que ese hombre está ahí para matarla a ella y a su bebé. El hombre misterioso entra en la cocina para hablar con Abby y en ese momento descubrimos quien es el huésped: Jesucristo, que la dice «Vine como Cordero y he vuelto como león», ella le clava un cuchillo y la habitación se ilumina mientras escuchamos «Y ahora soy su ira».

El padre Lucci se encuentra con un grave problema al encontrar a un anciano cura que le reconoce. Lucci le cuenta que él es Cartáfilo, soldado romano que golpeó a Cristo y fue condenado a vivir hasta que el mundo muera y que en esos momentos Dios está castigando al mundo. Abby intenta suicidarse pero no lo hace. Jesús se le aparece y la dice que el Guf se está vaciando y que su padre ya ha perdido la paciencia con los seres humanos.


Abby decide hacer algo para volver a recuperar la confianza de Dios e intenta salvar a Jimmy Zaragoza, pero el padre Lucci se la adelanta. En medio de un tremendo terremoto Abby comienza a dar a luz, el parto tiene problemas y ella decide sacrificarse y morir para dar la vida a su hijo. Todo comienza a calmarse. Jesús vuelve a aparecer y le dice a Avi que sea su cronista y le ordena: «Recuérdalo todo, escríbelo, explícalo. Para que todos aprovechen la oportunidad que ella les ha dado.»


Es una película que he visto muchas veces, siempre que la dan por la tele me quedo viéndola. Hay muchas escenas interesantes, pero destacaría sobre todo aquellas en las que sale Jesús y la escena en que Lucci cuenta al anciano cura quién es realmente.

Los actores lo hacen muy bien todos.

El doblaje es realmente bueno. 

Pocas veces os menciono la fotografía, pero la de esta película me gusta mucho y se encargó de ella el español Juan Ruiz Anchía.

Jack Nitzsche compuso la música, que consigue hacer la película algo mejor.


NOTA 8,82457729 DE 10

Si no la habéis visto hacedlo, es un peliculón. Seguro que os gustará.

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