Tonto el último (1979)


Tonto el último es una comedia estadounidense dirigida por Michael Schultz.

No hay tráiler en español... ni en inglés, ni en finlandés, ni en chino.

Ya sabéis, si seguís el blog, que soy admirador de Arnold Schwarzenegger y que más o menos me he visto todas sus películas. 

De esta sobre la que os estoy escribiendo no hay nada en español y eso que fue estrenada aquí en el 81, pero en inglés es casi imposible de encontrar también, lo hice y me ha tocado verla en ese idioma (sin subtítulos). Aparte de ser fácil de entender, incluso para quienes poco sabemos, juega mucho con el humor físico así que...

Os escribí sobre la película Ratas a la carrera, Tonto el último es del estilo, una comedia en la que todo el mundo corre de un lado para otro con el objetivo de conseguir un cuantioso premio. 

Comienza mostrándonos una mansión de la que escuchamos que salen gemidos femeninos, pero lo que sospechábamos, que estuvieran dale que te pego, no es tal. Vemos al millonario en cuestión, apellidado Parker (Vincent Price), jugando a un enorme juego electrónico con su enfermera, sorprendido me quedé con ese enorme tablero, en serio. Ella le gana y él, mal perdedor, se muere.



Asistimos acto seguido a la lectura del testamento. A ella asisten su hermana, acompañada de su hijo Georgie (Richard Masur), algo violento y retrasado, y de su querido (de ella, no del hijo), que serán el grupo de los malos. Jeff (Dirk Benedict) y su hermano, sobrinos favoritos del finado. También están los sirvientes, el ahijado de Parker con sus hijos y un taxista con pocas luces que creo fue amigo del millonario. No pongo los nombres de todos porque son muchos. El millonario en un acto de excentricidad, nos muestra que era un jugador empedernido al proponer que su herencia irá para aquel que consiga reunir antes de una hora determinada del día el mayor número de objetos de una lista de cien. Todos salen corriendo, para conseguirla y se sucederán situaciones graciosas con otras no tanto.



Y Arnold sale, sí, pero poquito, a la hora y diecisiete minutos haciendo de monitor de un gimnasio al que acude uno de los posibles herederos.



Y, como habréis supuesto, ganará el sobrino favorito ayudado por el resto que no quieren que ganen los malos.



Los actores son todos conocidos, principalmente en papeles secundarios, de todos ellos destaco a Richard Masur, el hijo tonto, porque lo clava.

Ya comenté que me tocó verla en inglés y, si os puedo ser sincero, el sonido directo no era muy bueno.

De la música se encarga, con más o menos fortuna, Billy Goldenberg. No hay nada de esta película así que os dejo con una composición suya para la serie Colombo. 


NOTA 5,89129816 DE 10

Es una película simpática, perfecta para la tarde en cualquier canal, aunque no alcanza a la de «Ratas a la carrera» o «El mundo está loco, loco, loco» te ríes. Si alguien que lea esto consigue una copia doblada al español de España ya sabe.

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