C.H.U.D. (Caníbales Humanoides Ululantes Demoníacos) (1984)



C.H.U.D. (Caníbales Humanoides Ululantes Demoníacos) es una película estadounidense de suspense dirigida por Douglas Cheek.


No hay tráiler en español.

Estamos ante una película con un título un tanto desafortunado, ya sé que saldrá alguno con lo del cuál no, pero es que hay que reconocer el pequeño mérito de tratar de dar significado a las siglas que en inglés son de «Canibalistic Humanoid Underground Dweller», lo que viene a ser «Moradores Humanoides Canibalísticos del Subsuelo», aunque casi al final sabremos cuál es su verdadero significado.

Hubo varios problemas durante el rodaje. El principal, la historia ya que no gustaba mucho a los actores que realizaron varias reescrituras. La película hizo dinero y aunque en su momento no contó con buenas críticas, curiosamente ganó un par de premios, se ha convertido en una película de culto.

Comienza la película con una mujer dando un paseo con su perrito y entonces...


Amanece y conocemos a George Cooper (John Heard), un fotógrafo profesional y a Lauren (Kim Greist), su pareja. Él acaba de hacer un reportaje sobre la gente que vive en el subsuelo y ella es modelo profesional.


Después conocemos al capitán Bosch (Christopher Curry) que anda preocupado por la comisaría, ya que la mujer del principio era su santa esposa. Comienza a investigar y descubre que ha habido más desapariciones misteriosas, así que va a ver a la persona que denunció esas desapariciones, el «reverendo» Sheppherd (Daniel Stern). No sé muy bien si ya se conocían de antes o no. 



El fotógrafo vuelve al subsuelo y se entera que alguien ha estado atacando a los mendigos. El policía y el «reverendo» descubren que los miembros de una agencia que, teóricamente, se dedica a limpiar el subsuelo han sido descuartizados. Se reúnen con la gente del ayuntamiento y de la empresa, pero les dicen que sí que saben que hay un monstruo pero que lo tienen controlado, que no pasa nada. Y, como habréis supuesto, no es cierto. No hay solo uno, hay varios y que la empresa en cuestión se dedicaba a dejar en los túneles residuos contaminados, de ahí el acrónimo C.H.U.D. en inglés «Contamination Hazard Urban Disposal» (Residuos Urbanos Contaminados Peligrosos).



Los «chudes» salen de las cloacas y comienzan a cargarse a gente. Los de la empresa quieren acabar con ellos y con la gente que sabe de su existencia. Pero nuestros héroes lo arreglarán todo.



Es una película chorra, muy simplona, pero se puede ver. Tiene momentos con algo de suspense y no aburre.

Los actores lo hacen muy bien. Curiosamente dos de ellos coincidieron, años más tarde, en la película Solo en casa.

El doblaje es bastante bueno.

De la banda sonora se encarga, con bastante fortuna, David A. Hughes




NOTA 6,01821332 DE 10

No esperéis una película de Óscar. Es la típica película de videoclub ochenteña que os mantendrá un rato entretenidos.


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