Terminator (1984)



Terminator es una coproducción useño-inglesa de ciencia ficción dirigida por James Cameron.




Este año se cumple el trigésimo aniversario del estreno de esta película, y teóricamente deberíamos estar siendo tiranizados por los «roboces», pero no es así.


Todo empezó con «Piraña 2: los vampiros del mar», teóricamente dirigida por Cameron, pero no, porque el productor italiano de la misma, un tipo muy engreído, le expulsó la primera semana y terminó de dirigirla. James, permaneció en los créditos porque estaban obligados a tener un director useño. Así que cuando se estrenó la película en Roma, James andaba por allí y se puso enfermo y en una pesadilla soñó con un torso metálico saliendo de las llamas de una explosión sosteniendo cuchillos de cocina, más o menos algo así...

Así que volvió a los EE.UU. sin un duro, pero con una idea. Pidió cobijo a un amigo y allí escribió el guion, le ayudó William Wisher, en el primer borrador la protagonista iba a ser una Sarah adolescente y en lugar de un terminator se iban a enviar dos, el que conocemos y otro que estaba realizado con un líquido metálico que no podía ser destruido fácilmente, y como James no sabía cómo destruirlo lo quitó, aunque como ya sabréis lo usó en la segunda parte. También en ese borrador se contaba que el terminator comía periódicamente para mantener la parte humana.



El señor Cameron vendió por un dólar el guion a Gale Ann Hurd con la que llegó a un acuerdo en el que sólo él podría dirigirlo, ella aceptó y dio algunas ideas para el guion. Se pusieron manos a la obra para encontrar producción. Les resultó fácil ya que en una de las productoras trabajan dos amigos a los que les encantó. Pero les faltaba lo más difícil, encontrar a los actores. 


Para interpretar al mocín, o protagonista, se pensó en Tom Selleck, como no, y Sting entre otros. Acabó en manos de Michael Bienh de milagro ya que cuando fue a hacer la prueba venía de hacer otra para un papel en el que debía poner acento sureño y el actor no cambió el chip y la realizó con ese acento. A la gente les gustó la interpretación pero no el acento, así que le desecharon, la confusión se deshizo, repitió la prueba y se quedó con el papel.



Para interpretar al terminator se pensó en Mel Gibson, O.J. Simpson y se dio el papel a Lance Henriksen. ¿Qué ocurrió para que lo protagonizase Arnold Schwarzenegger? Pues que la productora quería que interpretase al protagonista y le mandaron el guion. Él lo leyó y pensó: «Qué diantres el protagonista, el terminator». James Cameron no le quería como protagonista así que fue a una comida que había planeado la productora para que se conocieran con la idea de que Arnold se echase para atrás. En la comida Cameron cambió de idea y pensó «Qué diantres el protagonista, el terminator». La comida terminó, James se fue y a Arnold le tocó pagarla. Cameron volvió a hablar con los productores y les dijo que Arnold era el más adecuado para ser el malo, a Henriksen le dieron el papel de policía como compensación.





Ahora tenían que buscar a la protagonista. Cameron había escrito el papel con dos actrices en mente: Bridget Fonda y Glen Close. Ninguna de ellas pudo hacerlo. Así que se ofreció el papel a otras cuantas actrices: Debra Winger, Geena Davis, Michelle PfeifferJulia Louis-Dreyfus, Gilda Radner, Susan Sarandon, Rhea Perlman, Jennifer Jason Leigh, Sigourney Weaver, Daryl Hannah, Cybill Shepherd, Jane Seymour, Anjelica Huston, Lori Loughlin, Kim Basinger, Jodie Foster, Melanie Griffith, Christie Brinkley, Diane Keaton, Goldie Hawn, Jamie Lee Curtis, Ally Sheedy, Jessica Lange, Sissy Spacek, Kay Lenz, Liza Minnelli, Mia Farrow, Barbara Hershey, Miranda Richardson, Rosanna Arquette, Meg Ryan, Heather Locklear, Jennifer Grey, Madonna, Amy Irving, Teri Garr, Margot Kidder, Tatum O'NealKate Capshaw y Kathleen Turner. Acabó en manos de Linda Hamilton.




Comenzó el rodaje, con un presupuesto cuasi ridículo, 6,5 millones de euros, aunque las productoras querían dar solo 4. Cameron bromea diciendo que la película se realizó con lo que en Terminator 2 costó la caravana de Arnold. Linda Hamilton se había lesionado un par de días antes del comienzo y no podía andar bien, así que sufrió de lo lindo en las carreras que se mete. A la gente le sorprendió Arnold, pensaban que era un tío seriote y debía rebajar la tensión haciendo bromas. La discoteca que sale, Tech Noir, no existía la crearon ellos, y lo hicieron tan bien que se formaba colas a la entrada del local con gente que no sabían que se rodaba una película y querían pagar para entrar, andaban tan cortos de dinero que estuvieron a punto de dejarles pasar.



Las productoras no querían dar más dinero. Así que al final se tuvieron que rodar escenas con cámara oculta, por así decirlo, con un equipo compuesto por el director, el director de fotografía y el actor involucrado y mirando a todos lados para que no apareciese la policía. La escena en la que Arnold rompe el cristal de un coche, es una de ellas.




Terminó el rodaje con más disgustos entre la gente que la rodó y las productoras. Uno de ellos el que no se quisieran gastar dinero en promocionarla, no confiaban mucho en su éxito, la promoción fue escasa, y el otro fue que un escritor, Harlan Ellison, acusó a James Cameron de plagiarle su relato «No tengo boca y debo gritar» junto con otras dos historias y las productoras para quitarse jaleos accedieron a mencionarle en los créditos, a pesar de que Cameron dijo una y otra vez que no era cierto.




La película se estrenó y fue todo un éxito. Hasta las gafas que lucía Arnold, de la marca Gargoyles, se vendieron de lo lindo.  Los seis millones y medio que costó se recuperaron con creces y dio lugar a muchas películas que la imitaban, y alguna que otra parodia.


A la historia.

Comienza con una batalla en el futuro (año 2029) y mientras sucede nos cuentan que las máquinas se han rebelado y luchan contra los humanos y que la última batalla no se libraría en el futuro, se libraría en el presente... pasado nuestro... 


Después vemos como aparecen dos tíos envueltos en rayos; uno es el T-800 (Arnold) y otro es Kyle Reese (Biehn). El T-800 muestra en seguida su forma de ser cargándose a unos macarrillas a los que roba la ropa.



Reese no tiene una buena entrada en el pasado, es perseguido por la policía, se lleva muchos palos... Conocemos a Sarah J. Connor (Hamilton), una chiquilla de 19 años que trabaja en una hamburguesería y lleva una vida normal.




La policía está preocupada porque alguien está matando saraconnors y trata de ponerse en contacto con ella infructuosamente. Pero aquella noche el novio la da plantón y ella sale a dar una vuelta en la que se encontrará con el T-800, que tratará de matarla, y con Reese, que la salvará.




Pasará un par de días terroríficos en los que el T-800 no cesará en su empeño de acabar con ella. Lo intentará hasta en una comisaría en la que tras mencionar la famosa frase «¡Volveré!» acaba con todos. Reese la contará cosas del futuro a la vez que la ayuda a salvarse y se creará entre ambos una historia de amor.



El final llegará en una fábrica en la que el terminator, sin piel, tratará de dar la puntilla al asunto, aunque como sabréis, ella saldrá vivita y coleando y sabiendo que el futuro está en sus manos, en su tripa más bien.





¡¡PELICULÓN!!

Es una película que rompió moldes. Tiene acción, amor, humor, penas. 

Merecieron la pena todas las penalidades pasadas hasta acabarla.

Se eliminaron varias escenas rodadas, una de ellas para mí muy importante;  un directivo de la fábrica en que termina encuentra un microchip del terminator, que luego aparece en la segunda parte. Para verla, en inglés, aquí.

Los efectos especiales son la leche. Hay efectos en escenas que no imaginaba que los había, hasta que vi el documental, como la escena del camión final.

Los actores lo hacen muy bien todos.

El doblaje es espectacular.

De la música se encargó Brad Fiedel, dice que el tema principal se le inspiró el terminator y el latido de su corazón. No está mal, acompaña muy bien las escenas.


 NOTA 8,78991256 DE 10

Ha tenido varias continuaciones de las que os iré hablando si Dios quiere e incluso una serie centrada en su protagonista, Las crónicas de Sarah Connor. He leído por ahí que están intentando relanzar la saga, a ver qué sale. Si no la habéis visto, ya estáis tardando en hacerlo y si sí, siempre hay un ratillo para volver a verla.

Ah, que curioso, esta es la septingentésima entrada de mi blog. 

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