Mad Max, más allá de la cúpula del trueno (1985)


Mad Max, más allá de la cúpula del trueno es una película de acción australiana dirigida por George Miller y George Ogilvie.

Antes de nada, al mirar el cartel me he dado cuenta de que tiene una gran cantidad de faltas de ortografía porque, amigos y amigas, las mayúsculas sí se acentúan.

No hay tráiler así que os dejo con el ochenteño vídeo del tema principal, interpretado por Tina Turner.




Cuatro años habían pasado desde el estreno de la segunda parte que fue más exitosa gracias a su estreno en los EE.UU. , sí, fuera de allí la saga ya era famosa, pero tras el estreno en ese país se hizo más.

Como ya conté, el señor Miller quería dejar a Rockatansky en paz, su idea era realizar una película sobre un grupo de críos al estilo «El señor de las moscas» que serían rescatados por un adulto del estilo a Riddley Walker, el personaje principal de la novela «Dudo Errante», de moda por aquella época y de la que toma prestadas varias cosas, el apellido de quien los críos esperan y la forma de hablar de estos son algunas. Pero alguien le debió decir: «¿Y por qué no haces que ese hombre sea Max?» y el señor Miller debió pensar: «Hombre, ¿y por qué no?». Así que se pusieron manos a la obra. 


Comenzó mal la cosa. Byron Kennedy, productor y amigo de George Miller murió mientras buscaba localizaciones en un helicóptero. Miller decidió desentenderse de la película. Volvió a la producción, pero a cambio de dedicarse solo a las escenas de acción, del resto se encargó Ogilvie.


Cosillas de la película.


Contó con un presupuesto de 12 millones de dólares y recaudó el triple. La parte de los niños fue rodada en la cueva de las sirenas en la región de las montañas azules australianas. El traje que lleva Tina Turner pesaba unos 55 kilos. Tina quiso conducir uno de los coches en la persecución, no usar doble, lo malo es que en Australia hay cambio manual por lo que tuvieron que construir un vehículo especial para ella con cambio de marchas automático.


A la película.


Comienza con una caravana en el desierto. Aparece un Transavia PL-12 pilotado por Jebediah (Bruce Spence) y su hijo. La primera vez que vi esta película, y hasta bastante tiempo después, pensé que era el piloto de la segunda parte (al fin y al cabo es el mismo actor) que se había quedado con el niño salvaje, pero no, son personajes distintos. Además esta película se desarrolla, teóricamente, quince años después de lo sucedido en la segunda parte. Esta pareja de piratillas aéreos le roba todo a Max y va a venderlo a NegoCiudad.




NegoCiudad es un resto de lo que había sido el mundo antes. Dirigida con mano firme por Tía Ama (Tina Turner). Max, a cambio de recuperar lo robado, se ofrece a ayudarla acabando con el socio de esta: el maestro golpeador. 




El maestro golpeador es quien se encarga de dar electricidad a la ciudad gracias a la mierda de los cerdos. El maestro golpeador son dos personas: un enano muy listo (Angelo Rossitto) y un gigantón con el síndrome de Down (Paul Larsson). Para lograr su objetivo consigue que le concedan una pelea en «La cúpula del trueno», un lugar en el que se dirimen los pleitos de los habitantes de la ciudad y donde «dos hombres entran, uno sale». Pero nuestro héroe rompe el trato y Tía Ama grita a su gente «Rompe un trato, afronta tu suerte». La suerte de Max es ir al Gulag. 




Nuestro héroe es salvado por Savannah (Helen Buday), una joven miembro del clan de «los esperando» que viven en un oasis con agua y vegetación al que llaman «Planetierra». Los esperando son todos menores de edad que aguardan la llegada de el capitán Walker. Le cuentan lo que sucedió tras el «apoqueclipse», como la gente dejó de vivir en los rascadores del cielo, como les perseguía el señor muertos y como los adultos les dejaron ahí, pero les prometieron volver para llevarles al mundo del mañana mañana.




Max les dice que no es el capitán Walker y que lo mejor es quedarse ahí, pero Savanah y un grupo escapan y él va tras ellos llegando nuevamente a NegoCiudad. Allí rescatarán al maestro, huirán y en su huida se encontrarán con los piratillas aéreos. Continuará la persecución y en el último momento Max decidirá sacrificarse para salvar a su grupo.




Es en el final donde la película pierde un poco. Parece como si la hubiesen querido terminar rápido, dejándose muchos huecos, el más grave; los pobres críos que quedaron en «Planetierra».


Aún así es muy entretenida. 


Los actores lo hacen todos muy bien. Tina Turner me ha sorprendido en el último visionado que hice. 


Las escenas de acción están muy bien realizadas. 


El doblaje es muy bueno.  Una cosa me gusta de esta trilogía, en lo que al doblaje se refiere, y es que cosas como apodos, nombres de sitios, etc. se han traducido al español. Es un punto agradable que ojalá hayan tenido en cuenta en la cuarta parte.


De la música se encarga Maurice Jarre, y está muy bien. Tiene momentos ochenteños, en aquella época se llevaban los saxofones y los hay en varios momentos. Hasta el eunuco, o criado, de Tía Ama toca uno... Estoy pensando que en la primera parte la mujer de Max tocaba el saxo. El momento en que los críos le cuentan a Max todo es más emotivo gracias a la música que le acompaña.





NOTA 8,24212062 DE 10

Es un peliculón, también es la menos querida por los forofos de la segunda parte, que no de la saga, la ocurre como a otra tercera parte, El retorno del Jedi, que la gente la tiene en menor valía. Curiosamente he encontrado una similitud entre las dos: En ambas hay una escena en la que hay un agujero en el desierto que se traga a la gente, sí ya se que está muy cogido por los pelos, pero...

Si no la habéis visto ya estáis tardando. 


Ya queda menos para el estreno de Furia en la carretera. Tengo la impresión de que será buena.





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