La mujer explosiva (1985)




La mujer explosiva es una comedia estadounidense dirigida por John Hughes.




Os presento otra película ochenteña más. Esta vez una comedia. Cuando salió en vídeo alguien del grupo mío la vio, no tendríamos más de doce años, y contó una de las escenas, esa en la que transforman al hermano mayor en un pedazo de... y, claro, los demás hicimos lo imposible por poder verla.

El guionista, y director, la escribió en solo tres días basándose muy libremente en un relato de los años 50 titulado «Made of the future» aparecido en la revista Weird Science, de la que cogió su título original.

El rodaje debió ser un tanto movidito. Los dos actores principales que encarnan a quinceañeros, eran en realidad quinceañeros (curioso, eh). En una escena, en la que Kelly (veinteañera) besa a uno de ellos, el chaval le metió la lengua hasta la traquea y ella le empujó y le dijo: ¡Como lo vuelvas a hacer te pateo el culo! 

Robert Downey Jr., que hace de malo, y su compañero malo cagaron en el remolque de una de las actrices.

Kelly LeBrock, que estuvo a punto de no hacer la película porque estaba muy a gusto de vacaciones en Francia, afirmó que en esta película ella era una «Mary Poppins con tetas».

En la escena final, la de la despedida, debieron acabar todos llorando.

Recaudó unos cuarenta millones de dólares en todo el mundo y contó con una serie «Una chica explosiva» que tuvo cinco temporadas. 

A la película.

Comienza presentándonos a Gary (Anthony Michael Hall) y Wyatt (Ilan Mitchell-Smith), los típicos quinceañeros pringadillos que no tienen novia y son objeto de mofa y befa por parte de la gente guay del instituto.


Llega el fin de semana y los padres de Wyatt se marchan dejando al chaval casi solo, casi porque su hermano mayor Chet (Bill Paxton) se pasará a vigilarle. Por la noche los dos amigos se aburren viendo la televisión cuando  Gary tiene una idea, usar el ordenador de su amigo para crear una chica ferpecta. Es flipante como con un ordenador que seguro que no tiene ni la décima parte de memoria y posibles que cualquier móvil de ahora hacen lo que hacen. Cogen fotos de distintas personas, sobre todo de Kelly LeBrock, para crearla. Y al acabar una misteriosa tormenta aparece ella.



Los dos chavales se quedan alucinados. Ella les lleva de juerga y ellos la ponen un nombre: Lisa (Kelly LeBrock, guapísima). Tras pasar una noche de borrachera llegan a casa y se encuentran con el hermano de Wyatt que le chantajea.

Lisa trata de hacer que los dos chavales suban escalones sociales y se echen novia. En un paseo por un centro comercial Lisa vuele loquitos a los dos matones del colegio: Ian (Robert Downey Jr.) y Max (Robert Rusler) y les dice que va a haber una fiesta y que inviten a todo el mundo. 

Llega la noche, a la fiesta acude muchísima gente. Ian quiere ligarse a Lisa y la lanza miraditas como esta:



La fiesta se va convirtiendo en un desmadre, pero la pareja protagonista no quiere salir de váter así que Lisa, con sus poderes, hace que aparezcan los malos de varias películas como Mad Max 2, Terminator, Las colinas tienen ojos. Curiosamente dos de ellos, Vernon Wells y Michael Berryman,  son los actores originales.



Wyatt y Gary consiguen novia al enfrentarse a los malos. La fiesta termina, todo el mundo se va a sus casas, llega la mañana y aparece Chet que monta en cólera al ver lo que ha sucedido. Lisa manda a los chicos que lleven a casa a sus novias y se queda con Chet al que convierte en... 



Los chicos dejan a las novias en casa, se morrean (otra vez los actores quinceañeros se dan el lote con veinteañeras) y vuelven justo a tiempo para ver como su Mary Poppins con tetas les deja diciéndoles que ha conseguido lo que se propuso.



Y colorín colorado, esta peli se ha acabado. Bueno, Lisa aparece antes de acabar como una entrenadora en un instituto de pringadillos.

La verdad es que me ha gustado. Casi no me acordaba de ella y me ha parecido simpática. No esperéis carcajadas cada dos por tres, pero si bastante entretenimiento.

Los actores están muy bien casi todos. El que menos me gusta es el que hace de Wyatt, se pasa casi todo el metraje con una sonrisa bobalicona, como el título de este estupendísimo relato que no tiene nada que ver con la película.

El doblaje es muy bueno. Me encanta la melosa voz de María Jesús Lleonart, Lisa, y la de Rafael Luis Calvo que presta brevemente la suya al abuelo de Wyatt.

De la música se encarga Ira Newborn, es correcta para el tipo de película que es. Aquí un tema. De la canción principal se encargó el grupo Oingo Bongo, grupo en el que colaboraba Danny Elfman.



NOTA 6,728009 DE 10

No es una obra de arte, pero entretiene. Si no la habéis visto hacedlo, no perderéis mucho tiempo. Se está hablando de realizar una nueva versión o remake.


Comentarios