En el corazón del mar (2015)


En el corazón del mar es un drama realizado en coproducción entre España, EE. UU. , Canadá, Gran Bretaña y Australia, dirigido por Ron Howard.



Muchos conocemos la historia de Moby Dick, al menos de oídas, pero lo que no sabíamos es que estaba basada en una historia real. Algo que le sucedió al ballenero useño Essex.

La historia de lo que ocurrió a ese barco fue escrita por dos supervientes: primero Owen Chase en «Narración del más extraordinario y desastroso naufragio del ballenero Essex» y años más tarde por Thomas Nickerson en «La pérdida del barco Essex, hundido por una ballena y la trágica experiencia de la tripulación sobre botes balleneros» (dos títulos cortitos, ¿eh?). Herman Melville habló con el hijo de Chase que le prestó los escritos de su padre y así surgió Moby Dick. Aunque el nombre de la ballena de la novela viene de otra historia: la de Mocha Dick, un cachalote que causaba estragos en los mares de Chile (en aquellos tiempos parte de España), que fue recogida por Jeremiah N. Reynolds en su libro «Mocha Dick: o la ballena blanca del Pacífico: Una hoja de un periódico manuscrito.» (Otro título cortito). En el año 2.000 Nathaniel Philbrick escribió una novela recopilando lo ocurrido con la que ganó un premio ese mismo año y que ha servido de base para esta película.

Mucho había leído sobre esta película. Que sí el protagonista se había puesto a dieta para interpretar el papel.


Que si se había rodado aquí en España, en las Islas Canarias para ser más exacto, para hacer una especie de homenaje a la película Moby Dick de 1956 que también se rodó allí. Que si era una película épica con una gran dosis de aventura... y me he encontrado con una película normalilla, tirando a aburrida. Ha contado con un presupuesto de cien millones de dólares que le está costando recuperar, a día Dr hoy solo lleva 70 a nivel mundial.

Comienza con Herman Melville (Ben Whishaw) llegando a la casa de Tom Nickerson (Brendan Gleeson), el último superviviente del desastre del Essex al que ofrece todos sus ahorros a cambio de que le cuente qué fue lo que realmente ocurrió.


Le cuenta que se embarcó con catorce años (Tom Holland) en el Essex que tenía como misión llenar 2.000 barriles de grasa de ballena. El barco lo capitaneará George Pollard (Benjamin Walker), un niño de papá que no ha navegado nunca, y será su segundo Owen Chase (Chris Hemsworth), un ejemplo de progresismo del siglo XXI en el XIX: Es un marido y futuro padre ejemplar, además de guapo y buena persona, está en contra de los malvados capitalistas, es ecologista, no es racista, etc. , etc.


El barco zarpa, pero queda su gozo en un pozo ya que no pueden llenar barriles porque el ser humano ha esquilmado esa zona. Atracan en un pueblo del Perú y allí un capitán español manco (Jordi Mollá) les cuenta que perdió el brazo y a su tripulación al tratar de cazar ballenas en una zona llenita de ellas, pero protegida por un cachalote blanco. Le toman por loco en lo referente al cachalote, pero no en lo de la zona llenita de ballenas y van hacia allá.


Descubren que el español no estaba tan loco y que existe ese cachalote. Chase al tratar de cazarlo consigue que el barco se vaya a pique y tienen que recorrer el Pacífico en pequeñas barquitas, para sobrevivir deberán recurrir al canibalismo. Al final unos pocos se salvan, los malvados empresarios dicen a Chase que no cuente que el barco lo hundió un cachalote, pero como él es un hombre del siglo XXI dice que hay que contar la verdad y se niega. En el juicio el capitán Pollard contará lo que realmente ocurrió, para salvar su conciencia, pero todo quedará ocultado por los malvados empresarios.

No llega a ser un truño, pero casi. Es un tanto aburrida, repito, la primera media hora el diálogo está tan cargado de tópicos que entran ganas de reír. El cachalote salé igual o menos que Truman en su película. Lo que sí me ha gustado es la recreación de la vida en el barco, cuando se ponen a maniobrar lo vives como si estuvieses allí.

Los actores no lo hacen mal.

Hay mucho efecto especial hecho por ordenador que canta bastante.

El doblaje es muy bueno. 

De la música se encarga el español Roque Baños y es realmente buena.


NOTA 4,2112036 DE 10

Para ver una tarde de fin de semana en casa sirve, para ver en el cine no.

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