Aullidos (1981)


Aullidos es una película estadounidense de suspense dirigida por Joe Dante.


En 1979 Gary Brandner había publicado dos novelas, Aullido y El retorno del aullido (no publicadas en España), fueron un gran éxito y, obviamente, se decidieron a hacer una película de la primera. Tras problemillas con quien iba a dirigir y escribir la película en un principio se pusieron en contacto con Dante, este propuso a John Sayles para que escribiese el guión. Sayles pasó olímpicamente de la novela a la hora de escribirle. 

Un millón de dólares le dieron de presupuesto, recaudó 18 en los EE. UU. , y 30 días para rodarla. Las jornadas de maquillaje eran largas y aburridísimas. La transformación final no pudo hacerse como es debido por culpa del presupuesto para desgracia de Rob Bottin. Dee Wallace lo pasó muy mal rodando la escena en el cine porno. Ese mismo año se estrenaron otras dos películas relacionadas con la licantropía: Un hombre lobo americano en Londres y Lobos humanos. Gracias a esta película Dante consiguió dirigir Gremlins.

Karen White (Dee Wallace), es una periodista de televisión que está investigando a un extraño personaje llamado Eddie Quist (Robert Picardo), queda con él en un sórdido cine porno. Eddie comienza a transformarse en algo, pero la policía llega a tiempo y le pega un tiro.


Karen habla con George Waggner (Patrick Macnee), un conocido psiquitara, que la recomienda que vaya junto a Bill (Christopher Stone), su marido, a una colonia que regenta para relajarse. La colonia es un lugar situado en un precioso paraje junto al mar. Sus habitantes son personas un tanto raras, una de ellas Marsha Quist (Elisabeth Brooks, guapísima) no está muy contenta con el psiquiatra porque no le gustan sus modos.


Mientras, dos compañeros de Karen; Chris (Dennis Dugan) y Terry (Belinda Balaski), investigan al difunto asesino y descubren que anda metido en algo relacionado con los hombres lobo, van a una librería a buscar algún libro para informarse y el librero (Dick Miller) les dice que los hombres lobo pueden cambiar de forma cuando quieran, que también son conocidos como los mil formas.


Bill es atacado por un lobo y se acuesta con Marsha mientras ambos se transforman. Karen llama a sus amigos asustada y Terry decide ir a pasar unos días con ella. Al dar un paseo Terry es atacada por un lobo, consigue huir y contarle todo a Chris antes de morir. 


La gente de la colonia se rebela contra el psiquiatra. Uno de ellos, el más anciano (John Carradine), le dice: «No puedes domesticar lo que tiene que ser salvaje. No es natural.» Chris logra salvar a Karen, pero es mordida por un lobo. Para avisar del peligro de los hombres lobos y su existencia real decide convertirse en lobo delante de todos sus televidentes.


Y colorín colorado...

Los efectos especiales son buenos. Aunque por motivos de presupuesto algunos cantan en demasía, pero le da cierto encanto como el plano de la escena de amor junto a la hoguera o la transformación de Karen, que parece una mezcla de perrín y Chewbacca.

Los actores están bien.

El doblaje es bueno. 

De la música se encarga Pino Donaggio y es curiosilla, acompaña y punto.



NOTA 6,21009112 DE 10

Es una película curiosilla. Solo un susto me he pegado. Cuenta con siete continuaciones y se está preparando un remake. 

Seguro que Lobos de Arga sacó algún tipo de inspiración de esta película, aunque para mí es mejor la española. 

Comentarios