Sobre el dichoso cambio de hora


Este fin de semana el señor Mariano Rajoy volvió a hacer una promesa que lo más probable es que incumpla como ha estado haciendo hasta ahora y es una promesa que tiene que ver con el dichoso horario.

Y es una bobada porque el horario que quieren imponer sólo lo tienen tres países de toda Europa: Irlanda, Gran Bretaña y Portugal. Si no lo creéis usad esta página para averiguar qué hora es en cada país y veréis que esos tres países son los únicos que tienen la hora cambiada en la Comunidad Económica Europea. Si lo que se quiere es tener un horario acorde con otros países para poder negociar mejor mejor tener un horario que comparten 17 países que el que tienen solo tres. Otros ocho países tienen una hora más que nosotros.

Otra de las paridas, sí, paridas que cuentan es que igualando nuestra hora a la de Inglaterra, Irlanda y Portugal lo de trabajar será un paraíso. Y no. Las empresas que tengan tres turnos: de 06 a 14, de 14 a 22 y de 22 a 06 seguirán teniendo esos tres turnos. Los que tengan un horario partido de 09 a 13 y de 16 a 20 seguirán teniendo un horario de 09 a 13 y de 16 a 20. Los autónomos seguirán currando a todas horas y las televisiones seguirán programando el prime time a la misma hora. Y las personas que hacen un montón de horas extras y no se las pagan seguirán sin cobrarlas.

Que hay cosas que mejorar cosas, sí. Lo de los tres turnos (mañana, tarde y noche) a mí no me gusta, pero luego leo lo de los turnos anti estrés y me quedo boquiabierto. Si ya es estresante trabajar una semana a cada turno el que en la misma semana estén los tres debe serlo más. 

Para querer imponer el horario inglés, suelen sacar a colación que los españoles somos muy poco productivos o muy vagos: Eso es mentira, como ya se ha explicado varias veces (1) (2). Estos días he estado viendo vídeos de gente que vive en Japón y por lo que he podido entender, ahí sí que son improductivos y hacen horas extra por nada.

Me mosqueo bastante cada vez que lo escucho lo de la famosa «siesta de tres horas». En España existe la jornada completa y la jornada partida. No sé si en otros países existirá esa jornada, la partida, esa a la que llaman «siesta de tres horas». En sectores laborales como la construcción y el comercio es algo impuesto, a buen seguro muchos de los trabajadores de esos sectores a jornada partida preferirían hacer las ocho horas y a casa, pero no pueden, y no porque quieran echarse una «siesta de tres horas». Tengo amigos y familiares que a eso de la una tienen que parar, comer en el lugar en que trabajan o correr a casa para comer, y luego volver a las cuatro o a las cinco para terminar la jornada. Lo que más me fastidia es que políticos y periodistas no sean capaces ya no de defender, si no de contar que esa «siesta de tres horas» no es algo del agrado de los trabajadores. ¿Ese acercamiento al horario inglés mejorará la jornada laboral de esta gente? Permítanme que lo dude mucho.


Algo que aparece cada vez que se cambia la hora es lo de que se cambió por amistades de Franco con los nazionalsocialistas, de esto no tienen ni idea, pero no se cuenta que la izquierda republicana lo aplicó tiempo antes, en 1938. Sobre estos mitos de las horas os pongo tres enlaces que explican todo muy bien:



Comentarios