Mi amigo el gigante (2016)


Mi amigo el gigante es una película anglo-useño-canadiense de aventuras dirigida por Steven Spielberg basada en la novela El gran gigante bonachón de Roald Dahl.


El libro en que se basa esta película, que Dahl escribió con homenaje a su hija Olivia fallecida con 7 años, ya tuvo una versión animada en los ochenta titulada B. A. G. El buen amigo gigante. Al parecer Spielberg siempre anduvo detrás de hacer su propia versión, y lo consiguió gracias a Disney, que es una de las productoras. Está siendo un fracaso en taquilla, 140 millones ha costado y no llega a los 60 recaudados a nivel mundial.


Curiosamente mientras la veía me vino a la cabeza una película española, Nocturna: una aventura mágica, con la que guarda alguna que otra semejanza. No quiero decir que esta copie a la otra, más bien al contrario. Curiosamente Nocturna, para mí, es muchísimo mejor película que esta.


Principios de los ochenta del siglo XX. Comienza la película presentándonos a Sofía (Ruby Barnhill), una niña que vive en un orfanato y sufre de insomnio. Cierta noche descubre a un gigante que se la lleva al país de los gigantes. Ella cree que se la va a comer, pero no, porque él es bueno. Habla de una manera parecida a Jar Jar Binks, aunque a veces es agradable al oído. La chica descubre que hay otros gigantes malos y que su amigo se dedica a atrapar sueños, y pesadillas, para luego insuflárselos a los humanos.


Los gigantes malos, que maltratan al bueno por ser pequeñín, descubren que ella está ahí. Sofía averigua que los gigantes malos se comen niños. Así que decide contárselo a la reina de Inglaterra (Penelope Wilton) para que les ayude y se plantan frente frente a ella en un pispás.


Y, como habréis supuesto, conseguirán vencer a los gigantes malos.

Spielberg... ¡Tú antes molabas!

Alguna vez he comentado que Spielberg ya no hace películas de Spielberg. Sus últimas películas, unas mejores y otras peores, no tienen el toque ese que hizo tan especiales sus películas ochenteñas. 

Me ha parecido un truño, no es la primera de mi admirado Spielberg que me parece esto. Escenas que se suponen graciosas no hicieron reír a nadie, las únicas risas que escuché fueron casi al final cuando la reina y los demás beben la gasibum. Algo sí que me ha gustado, los cuatro o cinco minutos finales, el monólogo final de Sofía.

El doblaje es muy bueno. Una queja he escuchado entre la gente que ha leído el libro, el título para ellos debería haber sido El gran gigante bonachón. Aunque esto no es culpa de la gente del doblaje. 

Los efectos especiales no están mal. Una cosa me preguntaba mientras la veía, ¿por qué ha metido humanos? Gran parte de la película es animación, el incluir actores reales me ha parecido un poco bobo. No se me vuelvan locos los trolls, no estoy diciendo que todas las películas deberían sustituir a los humanos, pero en esta como que me sobran.

De la banda sonora se encarga John Williams y es correcta.



NOTA 3,47798388 DE 10

Es una pena. Espero que el Spielberg vuelva a hacer alguna película de Spielberg. Y si él no puede que sea su homólogo mexicano, el señor Spielbergo.


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