La ciudad de las estrellas (2016)



La ciudad de las estrellas es un musical useño escrito y dirigido por Damien Chazelle.


Hacía mucho tiempo que no iba al cine a ver un musical, la última fue esta. Me gustan, pero prefiero verlas en casa por si alguna canción no me gusta pasarla. Y mi intención primera fue esa, esperar a verla tranquilito desde el sofá, pero entonces vi este vídeo:


Luego vi algunos «Así se hizo» y me decidí a verla en pantalla grande. 


La película nos cuenta la historia de dos personas que quieren conseguir alcanzar sus sueños: Mia (Emma Stone), que quiere ser actriz y trabaja como camarera, y Sebastian (Ryan Gosling) un forofo del jazz clásico que sueña con tener un local y triunfar única y exclusivamente tocando solo de la manera clásica, lo que le lleva a despreciar y perder muchos trabajos.



Mia no tiene mucha suerte con los casting, pero conoce a Sebastian y aunque al principio no parece que vaya a pasar nada sí sucede, como habréis supuesto, él la anima a escribir una obra para una sola persona. Mientras, la vida juntos les va transformando. Él comienza a madurar para hacerle feliz a ella. Acepta el puesto de pianista en el grupo de Keith (John Legend), un amigo suyo, dejando atrás sus sueños. 



La gira con el grupo supone un gran reto para ellos. A Mia no le gusta que Sebastian haya dejado atrás sus sueños. El día del estreno de la obra que ella escribió va muy poca gente, ni Sebastian va ya que tiene una sesión de fotos y todo se rompe.



Ella se vuelve al pueblo. Él deja el grupo. Cierto día Sebastian recibe la llamada de una directora de casting que asistió a la representación de Mia y le dice que quiere verla. Él va a buscarla, ella hace la prueba, la pasa y le dice que siempre le querrá. Pasan cinco años y...

El final, aunque bonito, da cierta pena.

El La del título original viene de la ciudad en que se desarrolla: Los Ángeles (LA). El papel de Mia estaba pensado para otra Emma, Watson, que pidió cosas descabelladas y acabó rodando la versión en carne y hueso de La bella y la bestia. Ryan Gosling renunció al papel de Bestia en esa versión para rodar esta película.



Se rodó en ocho semanas durante el verano de 2015, la escena del comienzo se hizo el día más caluroso de ese verano (43º). Contó con un presupuesto de 30 millones de dólares y ha recaudado 230 a nivel mundial. Ryan Gosling aprendió a tocar el piano para esta película, aunque lo que suena no lo toco él, pero quería saber qué teclas tocar para que fuera más real. John Legend es pianista profesinal y tuvo que aprender a tocar la guitarra, se sorprendió al ver lo rápido que aprendió a tocar el piano su compañero de reparto. 

Hay muchos homenajes a otras películas, sobre todo a Casablanca.



Los actores lo hacen muy bien todos. 

El doblaje es muy bueno. Aunque le pongo una pequeña pega, hubiese sido un detalle que el breve momento de la película Rebelde sin causa hubiese contado con el doblaje original. Y no digamos si hubiesen traducido las canciones al español, eso sí hubiese sido un puntazo.


De la música se encarga maravillosamente bien Justin Hurwitz. En la canción de la escena final hay un coro que me puso la piel de gallina. No hay muestras para que escuchéis. 


NOTA 7,00900112 DE 10

Es una buena película, pero no sé el porqué de las 14 nominaciones al Óscar, ni de los otros 144 premios que se ha llevado, quizá la nostalgia. La podía haber visto tranquilito en mi sofá.



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