Conan, el destructor (1984)



Conan el destructor es una película estadounidense de aventuras dirigida por Richard Fleischer.


No hay tráiler en español. Pero sí está parte del comienzo, disfrutadlo.



Ya os escribí por aquí sobre «Conan, el bárbaro», un peliculón que triunfó en todo el mundo y que recaudó tanto que los avispados productores se decidieron a sacar una continuación rápidamente. Para ello contrataron a Roy Thomas y Gerry Conway que escribieron un guión que no iba muy en la línea de la productora en aquella época, querían películas más centradas en el mercado familiar, así que sin decir nada cambiaron bastantes cosas de la historia, tantas que una vez estrenada los dos guionistas repudiaron la película y sacaron una historieta gráfica con su guión titulada El cuerno de Azoth. Contó con un presupuesto menor que la primera parte, 18 millones de dólares, Arnold cobró un millón de dólares por protagonizarla, y aunque recaudó bastante las críticas no fueron nada buenas.














Grace Jones se preparó para su papel durante año y medio. En el rodaje hirió a dos especialistas en una escena de lucha.




Es la primera y única película de Wilt Chamberlain.










Comienza la película con Conan (Arnold) y su nuevo compañero llamado Malak (Tracey Walter). Conan reza, Malak presta atención al botín que acaban de sustraer. 


Aparece un grupo de guerreros capitaneados por la reina Táramis (Sarah Douglas), que promete a Conan resucitar a su amada Valeria si cumple una misión, Conan accede. Acompañan a la reina a palacio y allí conocen a la princesa Yenna (Olivia d´Abo), una joven virgen que debe encontrar el cuerno de Dagoth en el palacio de cristal para que la misión llegue a buen puerto. La reina no les cuenta que lo quiere para hacerle volver a la vida, ella espera que el dios sea como la estatua que tienen en el palacio.


Les acompañará Bombata (Wilt Chamberlain), un fiel guerrero que debe proteger a la princesa y su virginidad. Las aventuras comenzarán desde el primer momento, salvarán a su viejo amigo Akiro (Mako) de ser comido por una tribu de caníbales. Encontrarán por el camino a Zula (Grace Jones), una ladrona a la que Conan salvará la vida y ella la pondrá a su servicio.




Deciden pernoctar cerca del palacio de cristal, que se encuentra en medio de un lago, pero la princesa es raptada. Al llegar el alba parten a rescatarla. El dueño del palacio es el brujo Toth-Amón que puede transformarse en un monstruo llamado Hombre simio (ambos personajes interpretados por Pat Roach). Conan se enfrentará al monstruo en la sala de los espejos, la mejor escena de la película, y como habréis supuesto le ganará y rescatará a la princesa.


Tras salir del palacio un grupo de guerreros les atacarán y... pensaréis: «Coño, ese tío me suena» y estaréis en lo cierto ya que Togra, el guerrero contra el que lucha Conan, es ni más ni menos que Sven-Ole Thorsen, que hacía de Thorgrim en Conan, el bárbaro. 


Llegan al palacio en el que se encuentra el cuerno de Dagoth, Yenna lo coge y en ese momento aparece un numeroso grupo de guerreros encabezados por un brujo (Jeff Corey) que se la llevan. Mako descubre que el dios Dagoth es un dios malo que sembrará el terror y que para que vuelva a la vida han de sacrificar a la princesa. El grupo parte a rescatarla. Todo ha comenzado ya cuando el grupo entra en el palacio, Dagoth (André el gigante) vuelve a la vida convertido en un monstruo en vez de en el hermoso efebo que pensaba la reina. Conan luchará contra él y le ganará, obviamente.


Los actores no lo hacen mal. 

Los efectos especiales son curiosillos. Lo mejor, las maquetas del español Emilio Ruiz del Rio

El doblaje es bueno.
 
Basil Poledouris  se vuelve a ocupar de la música, pero es bastante peor que en la primera parte, parece que no la hubiese hecho a gusto. Usa temas de la original. Aunque brilla en momentos, como en la escena del palacio de cristal.


NOTA 6,424508 DE 10
No le llega ni a la altura de los tobillos a su antecesora, las prisas por hacer esta continuación se notan y mucho, pero al menos es entretenida.

Os dejo con una entrevista a Arnold en la que cuenta algunas anécdotas de el rodaje, desafortunadamente está en inglés.


Comentarios

  1. Da lo mismo que no esté a la altura de la primera, cualquiera de las dos está a millones de años-luz del petardo último...

    Esta noche me la voy a ver por enésima vez, hala :P

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    Respuestas
    1. Nooo, enésima noooo... Más que nada porque no es un número real.

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