Infierno sin ley (1994)



Infierno sin ley es una comedia, aunque seguro que esa no era su intención, estadounidense dirigida por Michael Preece


No hay tráiler en español, ni en inglés, ni en chino...

En segundo lugar un aplauso para la persona a la que se le ocurrió el título en español. No creo que siquiera la viese, probablemente la cosa fue así.


Sonó el teléfono de su casa, lo descolgó (en aquella época no eran tan habituales los móviles) y escuchole: «Hay que poner un título a esta película en la que sale Arnold Subanestrujenbajen o como se apellide.» y él preguntaría: «¿De qué va?» y la persona con la que estaba hablando se colocaría las gafas de cerca, leería la sinopsis en inglés de mala manera y contestaría:«Algo de drogas. ¿Quieres que te la mande?». El titulador contestaría: «No, deja. Ya me he hecho una idea. Titulémosla: "Infierno sin ley"». El otro se encogería de hombros y diría: «Tú eres el que sabes, para eso te pagamos.», colgaría el teléfono y se quedaría tan pancho.


Y en primer lugar tres pares de aplausos para el señor Columbu, por usar de una manera tan... No tengo palabras, no es que no las haya, es que ahora mismo no me salen. Pues eso, por usar de una manera tan descarada a su amigo Arnold, menos mal que en los créditos finales lo primero que hace es darle las gracias. La carátula del DVD español como habréis visto es engañosa, pero la carátula del useño es... Ved vosotros mismos.




Al menos en la española Arnold sale difuminado, como tratando de que no le veamos y en un segundo plano pone «Con la colaboración especial de:» En la yanqui sale posando y su nombre en primer lugar. Y eso es lo que me llevó a engaño, el ver la otra carátula primero. 


Sabéis, si seguís el blog, que soy admirador de Arnold. Al ver esa carátula busqué en la página del cine y vi que sí, que Arnold salía. Y me he pasado cinco añetes buscándola, más tiempo pasé buscando esta otra. Con esta tuve mejor fortuna que con la otra, al menos la he visto doblada al español. No aparecía por casi ningún lado y en los pocos que lo hacía tenía unos precios desorbitados. Hasta que cierto día, apareció a un precio razonable en una página que antes no estaba y me la compré... Dos, a ver si algún día puedo vender una de las copias a precio desorbitado.


Y el engaño es que Arnold sale tres minutos y medio, sólo trabajó dos horas, al comenzar la película y tras escuchar al protagonista de esta decir: «Ahora también puedo cultivar el cuerpo con las pesas junto a mi mejor amigo.». Al acabar la película pensé que Arnold es una persona fantástica y que si por hacer esto por un amigo no se arruinó su carrera, nada lo hará.




Y es entonces cuando vemos a Franco (Franco Columbu), entrenado con él. Lo de que su personaje se llame como él mismo da que pensar. Hablan de sus cosas, de lo bien que se sienten entrenando juntos de nuevo, de que tienen que ir a tomar unos vinos. Ya sabéis.


Acto seguido vemos a Franco preparándose para prensar unas uvas y hacer vino, pero un chaval de la INTERPOL le dice que hay un malvado que quiere llevar drojas a su isla y ,claro, a nuestro prota eso no le gusta y se pone manos a la obra junto a dos chicas. Linda (Elizabeth Kaitan) y otra que no me acuerdo como se llama, pero como la matan en seguida no importa mucho. El caso es que van a Las Vegas a por Jhonny Carrera (Van Quatro), el malo. Se produce una escena ridícula de tiroteos, muere la chica que os comenté antes y algún secuaz del malo que huye dando por muerto a Franco.




Así que nuestro prota se lleva a Linda al desierto a entrenar y después se van a Cerdeña. Nada más llegar va a ver a su amigo Barone (Ken Kercheval) y a Celeste (Jo Champa) la hija de este que es como el Guadalquivir, aparece y desaparece durante el resto del metraje. Barone le presenta además a su secretaria, otra estadounidense de nombre Beverly (Tammara Souza). La película continuará con publicidad de la isla, no muy buena a veces porque no sale ni una sola carretera asfaltada, y con alguna escena de acción. Paseos románticos...




Y enfados de porque sí. Costumbres del pueblo, bailes y cantos regionales. Incluso comen turrón, aunque no lo llamen así.




Durante toda la película veremos escenas metidas con calzador, como la primera con Arnold o una en la que vemos una canción de misa. Hay escenas estúpidas, todas. Hay diálogos estúpidos, todos.


Nos daremos cuenta que es una obra de autor, de arte y ensayo, como muestra os dejo esta escena. Ni Spielberg puede realizar cosas como el final de la misma, es algo que me dejó pensando durante muucho rato.



Ah, y hay escena de tetillas. Desde poco antes de los créditos finales hasta poco después, se ve a Franco y a Linda bañarse en una de las playas de Cerdeña. Ambos en topless.

Hay algo que hará que a la izquierda española se le salgan los ojos de las cuencas, se pongan colorados (de verdad) del odio y pidan la censura y hasta le pena de muerte. ¿No me creéis? Mirad, mirad.





Y así toda la película. ¡Increíble!

Los secuaces se deben reproducir por esporas. Cada vez que aparece el malo, en el chalé o en el Seat Toledo, hay un par nuevo.

Las actuaciones son penosas, el único que lo hace bien es Arnold. No, no es amor de madre.

Las escenas de acción, penosas también. 

El doblaje es bueno. 

De la música se encarga Clif Magness y, para lo que es la película, es curiosilla. De hecho el tema que sale en los títulos iniciales es hasta bueno. No hay nada de «Infierno sin ley», así que os dejo con un tema que compuso para otra película.


NOTA 1,00207002 DE 10

Terminando, un truño bien grande. Si queréis echaros unas risas con una película malona, esta es vuestra elección.

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