Battleship (2012)


Battleship es una película de ciencia ficción estadounidense basada en el juego Hundir la flota y dirigida por Peter Berg.



Cuando hace un tiempo salió la noticia de que iban a realizar una película basada en el juego Hundir la flota muchos se echaron las manos a la cabeza, otros dijeron que ya no hay ideas en Hollywood, otros empezaron a proponer otros juegos para hacer películas (las canicas, el parchís, las damas) y a otros nos la repanpinfló y decidimos esperar a verla porque ya sabíamos que se había hecho una película de un juego de mesa, El juego de la sospecha (Cluedo).

El caso es que el tráiler promete mucho.

La película comienza contándonos como el gobierno useño ha ideado un programa secreto para contactar con otros mundos. Entonces es cuando sale un personaje, Cal Zapata (Hamish Linklater), repitiendo el comentario cargado de hispanofobia, leyenda negra, racismo e ignorancia que hizo Stephen Hawkins. A cualquier persona medianamente inteligente esa frase le sentaría mal. Este es el personaje en cuestión.



Y la frase hispanófoba es la típica de si vienen los extraterrestres será como cuando Colón y los indios. Un punto y medio menos se llevó de principio por esa muestra de racismo e ignorancia.

Después conocemos a los hermanos Hopper: Stone (Alexander Skarsgard), militar,  y Álex (Taylor Kitsch), un vivalavirgen. Entra una chica en el bar en el que están y Álex decide ligársela. Ella, Sam (Brooklyn Decker), dice que quiere un burrito y él decide ir a cogérselo, momento que el director y los guionistas consideraron adecuado para hacer un homenaje a, mejor dicho copian descaradamente esto. El hermano mayor le da un ultimátum al pequeño, o se hace militar o dejará de salvarle el pescuezo.

Así que pasa el tiempo y vemos que los dos hermanos son militares y que están en unas maniobras conjuntas entre varios países. Aunque antes de empezarlas juegan partidos de fútbol. 



Álex se ligó a Sam, que resultó ser la hija de un admirante (Liam Neeson), y son una pareja feliz.

Comienzan las maniobras y, chaas, aparecen los traterrestres. Una de las naves se rompe y se precipita destrozando Hong Kong y otros lugares de la Tierra y las otras caen en Hawái y forman una especie de burbuja dejando dentro varias islas y tres barcos y fuera al resto de la flota.



A Sam, que es pedagoga en un centro para militares, le encargan un caso difícil: un soldado gruñón al que le faltan las piernas, el teniente Canales (Gregory D. Gadson). Pero como habréis supuesto le caerá bien y saldrán a dar un paseo por la montaña sin enterarse de lo que pasa.



Como por ejemplo de los destrozos que hacen un par de yoyós gigantes en la ciudad. Eso sí, destrozando cosas y no tocando a las personas.

En el mar las naves extraterrestres se han cargado dos barcos humanos, dejando al rebelde teniente Hopper al mando. En la isla, Sam y el teniente Canales son obligados por la policía a terminar su paseo y dar la vuelta diciéndoles que hay una invasión y que se ha visto una nave dirigirse a esa zona. El teniente, que es muy chulito, no les hace caso y ante las protestas de la chica dice que él nunca ha visto un extraterrestre y sigue su camino. Se encuentran con los policías muertos y al hispanófobo que se salvó del ataque y vuelve a repetir la frase cargada de odio e ignorancia, otros dos puntos menos.

Mientras tanto, en el mar consiguen hacerse con un cuerpo extraterrestre, creían que estaba muerto pero no. El invasor toca la cabeza a Álex y este ve cosas que no le gustan nada.



Más tarde, el barco de Hopper consigue deshacerse de dos de las naves y viran hacia la isla ya que Sam y el teniente Canales les han contado que en la montaña hay un contingente invasor que va a usar las antenas para ponerse en contacto con casa como E.T.  y les han pedido que la destrocen.

Pero hete aquí que cuando ellos se creían a salvo descubren que lo que creían era una parte fija de los invasores es otra nave que les destroza la suya, aquí realizan un emotivo homenaje a Titánic. 

Con su barco hundido al protagonista se le ocurre la genial idea de usar un barco de la segunda guerra mundial que tienen en la isla como museo. No sé porqué todavía a esa embarcación solo llegan cinco, así que les toca pedir ayuda a un grupo de vejetes que combatieron en la guerra antes mencionada. En la batalla contra la última nave el destructor humano pega un derrape en alta mar que «pa» qué.



Supongo que sabréis como acaba la película. 

Poco podíamos esperar de una película basada en un juego de mesa y poco vamos a encontrar. Es un truñazo. La película dura dos horas y se hace pesada. Las escenas de batalla son muy extrañas y no emocionan, las naves extraterrestres se mueven de una manera rara. El comportamiento de los invasores es raro también. En definitiva, que no me ha gustado nada.

Algo ha debido pagar la Coca cola, porque sale muchas veces el logotipo de cocacola zero.

Los efectos especiales están muy bien.

Los actores no lo hacen mal.

El doblaje es muy bueno.

La banda sonora de Steve Jablonsky está bien, pero no es la típica. Es muy exagerada, muy altisonante. Quizá cueste pillarla el punto




NOTA 5,06899298 DE 10

Menos mal que esperé a que saliera en DVD y no fui a verla al cine. Son dos horas laaargas.

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