Todavía estamos aquí (2015)


Todavía estamos aquí es una película estadounidense de suspense dirigida por Ted Geoghegan.


El anuncio es de los más falsos que he visto en tiempo. 


La historia nos sitúa en 1979, un matrimonio circula por un paisaje completamente nevado. Anne (Barbara Crampton, bien guapa) tiene los ojos rojos de llorar y Paul Sacchetti (Andrew Sensenig) trata de consolarla. Han perdido a su hijo Bobby y se mudan a un pueblo nuevo para evitar malos recuerdos.


Pasa el tiempo. Un matrimonio vecino se acerca para presentarse y les cuentan que esa casa un siglo atrás fue una funeraria y que a la familia Dagmar, las personas que vivían ahí, la echaron porque decían que vendían cadáveres. Cierto día Paul baja al sótano y nota que huele a humo por lo que llama a un técnico. Este sufre un ataque de algo que le produce quemaduras y se le llevan. Anne no puede dormir muchas noches y se decide a llamar a un matrimonio amigo que son psíquicos.


May (Lisa Marie) es la vidente, su marido Jacob (Larry Fessenden) un vividor que más o menos sabe de qué va la cosa. Quieren hacer una sesión para conectar con el espíritu de Bobby y han invitado a su hijo, que era amigo del de Anne y Paul. Pero el hijo de los espiritistas y su novia, que fue con él, durarán poquito en la casa.


Y a partir de este momento todo es un jaleo bien grande porque todo lo que no han contado hasta ese momento, la mitad de la película, lo tratan de soltar de sopetón y de mala manera. Resulta que debajo de la casa vivía un ser que los vecinos soltaron y que cada 30 años sale para matar a la familia que viva en la casa en ese momento y si no encuentra a nadie se va al pueblo a saciar su sed de sangre y los lugareños no quieren que salga así que van allí a matar al matrimonio Sacchetti... La película acaba con Paul saludando a su hijo.


Es una película de las de arte y ensayo. Momentos lentos sin que pase nada, paisajes nevados, música escasilla... 

Solo dura 80 minutos y parece que durara más. 

Lo único bueno son los efectos de maquillaje.

Los actores no lo hacen mal.

El doblaje es muy bueno.

De la música se encarga Wojciech Golczewski y como he dicho es escasilla, o eso me ha parecido a mí, y en momentos no pega, del tipo música relajante. Es curiosa.



NOTA 2,2987498 DE 10


Es un truño. No perdáis el tiempo con esta película, ganadlo con estos libros

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