La profecía (1976)


La profecía es una película anglo useña de suspense dirigida por Richard Donner. 


No hay tráiler en español.

En 1973 se estrenó El exorcista que triunfó a nivel mundial e hizo que todas las productoras quisieran tener su propia película sobre el diablo. Pidieron a David Seltzer que escribiese uno, y como le hacía falta dinero y quería viajar a Londres aceptó. Durante un año estuvo escribiendo un guion al que cada poco cambiaban el título. Primero fue El anticristo, luego La marca de nacimiento y acabó siendo el que conocemos, bueno el original en inglés significa El augurio, pero queda mejor en español: La profecía. La historia se ofreció a Warner, que la rechazó pensando que la continuación de El exorcista les daría más dinero. Fox aceptó. Richard Donner, elegido como director, pidió a Seltzer que quitara todas aquellas cosas que tirasen a fantásticas y la dejase con un tono más real.

Se buscó al protagonista. La primera opción fue Charlton Heston que rechazó pensando que sería un fracaso y porque no quería estar fuera de casa el tiempo que durara el rodaje, se propuso después a William Holden, que la rechazó porque no quería hacer una película sobre el diablo (aunque tras el éxito de esta sí aceptó el papel en la continuación), Dick Van Dyke también dijo que nones y entonces se lo ofrecieron a Gregory Peck que, gracias a Dios, aceptó.


Durante el rodaje se sucedieron cosas misteriosas y cosas no tanto, el perro que el ama tiene era un encanto de perro que prefería jugar con los actores a dar miedo. En la escena los babuinos la reacción de Lee Remick es real ya que para hacer que estos animales reaccionaran violentamente su criador se metió en la parte trasera del coche con una cría y la enseñó. Para que el niño sonriera en la escena final Donner usó psicología inversa, le dijo que como sonriese se enfadaría con él y, claro, el chaval no se lo pensó dos veces al escuchar la palabra acción.

Entre las cosas misteriosas esta que en su viaje a Londres, en distintos días, los aviones en los que iban tres de los miembros del equipo fueron golpeados por un rayo. Los rottweiller de la escena del cementerio atacaron a sus criadores. Gregory Peck canceló un viaje y el avión en que teóricamente iba a ir sufrió un accidente en el que murieron todos. El primer día de rodaje se produjo un espectacular accidente automovilístico y la gente sobrevivió de milagro. La novia del encargado de efectos especiales sufrió un accidente de coche y murió decapitada, igual que cierta escena de la película. 


2.8 millones de dólares tuvo de presupuesto. Aunque en promoción se gastaron cerca de 6, más del doble de lo que costó hacerla. Seltzer escribió la novelización a la vez que el guion y el libro salió un par de semanas antes de estrenarse la película. Fue todo un éxito, recaudó más de 60 millones solo en los Estados Unidos. Contó con tres secuelas cinematográficas, cuatro de novela, y un remake en 2006. Este año se ha estrenado una serie titulada Damien, aún no ha llegado a España, y se prepara una precuela para el que viene. 


La película comienza con Robert Thorn (Gregory Peck), embajador en Roma. Le han dado una mala noticia, su hijo ha nacido muerto, pero le dicen que casualmente hay un recién nacido cuya madre ha muerto y podían dar el cambiazo y así no dar el disgusto a Katherine (Lee Remick), su mujer, y este niño podrá tener padres. Robert acepta.


Pasan los años y nuestro protagonista se encuentra en Londres, ha sido ascendido. El niño está a punto de cumplir los seis años y comienzan a suceder cosas raras. Aparece en su vida el padre Brennan (Patrick Troughton), que trata de advertirle de algo, pero muere. Jennings (David Warner), un periodista, hace una serie de foto y tras revelarlas se pone en contacto con el embajador. 


Una misteriosa niñera, la señora Baylock (Billie Whitelaw)  se hace cargo de Damien (Harvey Stephens). Comienzan a investigar, van a Roma, a Israel y todo apunta a una cosa: Damien es el hijo del diablo. 

Es un peliculón. Es una película de suspense más que de terror. 

Los actores lo hacen todos muy bien. 

El doblaje es muy bueno. 

De la música se encarga Jerry Goldsmith, con esta composición ganó el único Óscar de su carrera. Donner pidió que le subieran el presupuesto para poder contratarle y Alan Ladd Jr. accedió y le dieron 25 mil dólares más. Goldsmith no acudió a la entrega de los premios porque pensó que volvería a perder. El tema más conocido de esta película es Ave Satani, al que yo llamo la canción del Sandwich minimus de salami... Es lo que dicen, escuchad bien.


NOTA 10 DE 10


Es una película que hay que ver sí o sí y, repito, no es de miedo es más de suspense.


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