De unos años para acá al llegar el verano se estrenan lo que yo llamo las «seguradas», películas españolas que son adaptaciones de éxitos de otros países. Esta sobre la que os estoy escribiendo es una «segurada» pero sin Santiago Segura, la «segurada» suya de este verano es otra. No sé si hay comedias familiares españolas que se hayan adaptado en otros países, a parte de la de Campeones, molaría ver esta a la useña, o a la italiana. Creo que películas de tipo familiar no se han hecho en España durante décadas.
El caso es que a mi doña le gustó el tráiler y fuimos a verla.
Nos encontramos con la adaptación de una película italiana titulada en España Tres son multitud. Ha contado con un presupuesto de alrededor de 3 millones de euros.
Comienza la película presentándonos a Julia (Kira Miró) y Ernesto (Salva Reina) son unos triunfadores estereotipados a tope que no quieren tener hijos, y digo estereotipados a tope porque los triunfadores en cuanto pueden tienen hijos, al menos en otros países, aquí en España lo de tener hijos está reservado para los políticos de izquierdas.
El caso es que la hermana (Marta Hazas) de Julia acaba de dar a luz y ese finde ni ella ni su marido (Antonio Pagudo) pueden atender la fiesta de cumpleaños del sobrino o hijo según se mire. Así que les dejan a ellos de encargados y se monta la de Dios es Cristo. La hermana súper cabreada les echa una maldición y una cigüeña que pasaba por ahí se encarga de llevarla a cabo.
Al día siguiente se despertarán y descubrirán que tienen tres hijos: Sofía (Luna Fulgencio), Simón (Ian Cortegoso) y Marta, la pequeña.
Piensan que es una broma de sus cuñados y al ir a confrontarlos se dan cuenta que estos han tomado sus vidas.
Y hasta aquí puedo leer.
Es una película que ni fu ni fa.
Una cosa que nos hizo gracia es que antes de empezar la película pusieron un anuncio de futas Torres y en la primera escena de la película aparece una caja de mandarinas Torres, no se cortan haciendo publicidad, se la hacen a las ensaladas Florette, a las salchichas Óscar Mayer y a Campofrío. Me recordó a esta escena de El mundo de Wayne.
Es una película flojilla y me hubiese gustado más que hubiese ido por otro lado, por ejemplo en vez de que se cambien las vidas con los familiares que estos siguiesen teniendo los hijos, que la hermana supiera lo que ha pasado. Y al final que en vez de adoptarlos los hubiesen ido teniendo ellos y al ir creciendo les volvieran a ver.
Lo peor de la película es que no me he creído a los actores principales. Ha sido un mal casting. Del resto de actores destaco al que hace de hijo, tiene muchos puntazos, y a uno de los padres que es un tanto hipocondríaco, el resto están reguleros.
La parte buena de la película: la música. Se encarga Vanessa Garde y hace un trabajazo. No hay nada de esta así que os dejo con algo que compuso para Los Muértimer, una película que me gustó mucho más que esta.
NOTA 3,72191518 DE 10
Película familiar que puede que haga gracia a los más pequeños.



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