El exótico hotel Marigold (2011)


El exótico hotel Marigold es una comedia inglesa dirigida por John Madden.



Igual que hay americanadas y españoladas, hay inglesadas. Las inglesadas suelen ser comedias con la única pretensión de entretener. Sencillas en el guión... en una palabra, simpáticas.


Comienza presentándonos a los protagonistas principales.


Una vieja cascarrabias, un viejo casanova con mala suerte, un matrimonio compuesto con una mujer de carácter y un semi calzonazos, una devora hombres, una recién enviudada y un juez homosexual. Todos ellos jubilados que han visto en internet un anuncio sobre un lugar maravilloso en el que pasar esa etapa de su vida.

Al llegar al hotel ven que es una autentica ruina, todo está en un completo desorden, alguna habitación hay sin puerta.



Ese es el hotel solo que en la película sale completamente destartalado.

El dueño del hotel es un joven con un sueño y poca lógica. Cada personaje se va adaptando mejor o peor a la vida allí. La viuda consigue un trabajo. El casanova se echa novia, la devora hombres novio. El calzonazos descubre que no lo es tanto. El juez encuentra al amor de su vida, al que creía perdido, y la vieja cascarrabias le coge cariño a una sirviente que es una paria, perteneciente a la clase social más baja en la India, ya que ella en su juventud también fue sirviente. La única que no acaba de hacerse a la vida allí es la mujer de carácter. 

Aparece en escena la madre del chaval, que quiere que deje a la novia y se vuelva con ella a casa.



La madre decide cerrar y tirar al hotel  pero la vieja cascarrabias, que ha cambiado el carácter, se pone manos a la obra y averigua que el hotel no va tan mal. El dueño le declara su amor a la chica. La viuda y el calzonazos se «arrejuntan». Y la peli acaba como tiene que acabar, bien.

Es, como ya dije, muy simplona pero agradable. 

Los actores están bien, son lo mejorcito del cine británico.

El doblaje es una maravilla. Actúan lo mejorcito, también, de las voces españolas. Desde Ricardo Solans hasta Marta Martorell.

En el apartado de la banda sonora, Thomas Newman no ha hecho nada reseñable. Una partitura muy simple, más que la película y que pasa completamente desapercibida.




NOTA 7,487645 DE 10

Está bien, pero quizá es más de las de ver en casa habiéndola alquilado o si la pasan por cualquier canal. Las razones: esta y esta.



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