Visiones, 13 años después (1988)


Visiones, 13 años después es una película useña de suspense dirigida por Andrew Fleming


No hay tráiler en español.

Esta es otra de las muchas películas ochenteñas que disfruté en vídeo siendo un adolescente. Muchos dicen que es una especie de copia de «Pesadilla en Elm Street 3, los guerreros del sueño», estrenada el año anterior, pero la verdad lo único en que se le pude ver algún símil es en el malo quemado, y ni aún así ya que Freddy tiene un aspecto «agradable» en sus heridas y Harris, el malo de esta, no y en el grupo de terapia. Ah, y que la protagonista, Jennifer Rubin, sale en ambas.



Comienza la película presentándonos a Harris (Richard Lynch), el líder de una secta llamada «Campos de la unidad», entra en la casa de la mano de Cynthia (Jennifer Rubin). El líder bautiza a todos los miembros, y miembras que dirían algunos,  poco después la casa explota envuelta en llamas. Los bomberos consiguen rescatar a Cynthia, que permanece en coma durante trece años.



La ponen en un grupo de terapia muy variado para que vaya avanzando y se integre cuanto antes en los extraños ochenta. Alex Karmen (Bruce Abbott), el psiquiatra que se encarga del grupo la ayuda lo mejor que puede. Su superior, el doctor Berrisford (Harris Yulin) también trata de ayudar y mantiene alejado al detective Wasserman (Sy Richardson), que sigue la investigación de lo sucedido en los campos de la unidad años atrás.



Los miembros del grupo de terapia van cayendo uno a uno momentos después de que Cynthia les vea junto a Harris. Wasserman sospecha de ella y los psiquiatras piensan que son casualidades. Entonces aparece Alawern y...



No, perdón, un momento. Es que se parece un huevo en esa escena y me he liado. La pobre Cynthia se va volviendo más loca con cada asesinato y la encierran en aislamiento. Y entonces...



Si queréis saber el final os tocará verla.

Los actores lo hacen bien.

Los efectos especiales son curiosillos.

El doblaje es ESTUPENDO. De lo mejor.

De la banda sonora se encarga Jay Ferguson. Es curiosilla, acompaña bien. Hay una cosa por la que mucha gente conoce esta película y es porque en los títulos de crédito sale una canción de cierto grupo. 



NOTA 5,9999727815 DE 10


Ni fu ni fa. No es una mala película. Entretiene y es cortita, 80 minutos dura. Típica de los ochenta. 

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