Un lugar para soñar (2011)


Un lugar para soñar es un drama familiar estadounidense dirigido por Cameron Crowe basada en el libro de Benjamin Mee titulado Nos compramos un zoo.


Si queréis saber cómo fue la historia real más o menos entrad aquí. Como habréis supuesto la historia real difiere mucho de la que cuenta la película, pero al menos entretiene y eso que dura dos horitas.

Comienza la película presentándonos al Benjamin Mee (Matt Damon) useño, el verdadero es inglés, al tiempo que la voz en off de su hijo Dylan (Colin Ford) nos dice que su padre era un súper reportero que estaba en todos los tinglados. Nos enteramos que ha perdido a su mujer y el trabajo. Todas las madres del colegio al que lleva a sus hijos están loquitas por él. Su hermano Duncan (Thomas Haden Church) le dice que empiece a olvidar a su mujer y viva la vida. Pero Benjamin que es un aventurero y quiere mucho a su hija decide mudarse de casa para que ella sea feliz. Miran muchas casas y no se deciden hasta que al final, tachán, encuentran un rancho con algo especial: Un zoo.

En un primer momento Benjamin lo descarta, pero al ver a su pequeña Rosie (Maggie Elizabeth Jones) feliz entre los animales, tira «palante» como los de Alicante y lo compra.


Supondréis que el chaval adolescente mostrará su descontento. Llegan a su nuevo hogar y se les presentan los empleados. En este momento dos cosas pasaron por mi mente: ¿De dónde sacará el dinero para pagarles? y Esto me recuerda a Criaturas feroces, pero Criaturas feroces es más divertida. Nos encontramos a distintos personajes que tienen distintas personalidad, el típico borrachuzo listísimo, la típica marisabidilla que malmete, el típico chaval que está ahí por amor a los animales y las dos mocitas, Kelly (Scarlett Johanson) y su prima Lily (Elle Fanning) que tiene 13 años y trabaja en el bar del zoo.

Acabando, que es gerundio, todos al final acaban trabajando duro para hacer que la inauguración del zoo sea la leche. Tendrán problemas con los animales, con un inspector muy malo. La gente del pueblo les animará a seguir adelante. Benjamin se quedará sin dinero pero milagrosamente encontrará unos papeles de su difunta mujer.



Padre e hijo acabarán cayéndose bien y el padre pondrá los carteles diseñados por el hijo. El hermano hará todo lo posible por ayudar. Lily y Dylan se harán novios y Kelly y Benjamin se besarán.



Una escena me sobra, la del final, en la que Benjamin les cuenta a los hijos dónde y cómo conoció a su madre. 

Los actores no lo hacen mal.

El doblaje es muy bueno. Jordi Boixaderas pone la voz a Thomas Haden, el hermano, y le queda como anillo al dedo, me encanta esa unión desde George de la jungla.

Para la banda sonora han contado con un desconocido llamado Jónsi, que es componente de una banda islandesa pero que en esto del cine no había hecho nada. La banda sonora es buena, no una maravilla pero se deja escuchar.




NOTA 6,18997846 DE 10

Es la típica película para los fines de semana en la primera. Es familiar, con momentos simpáticos y que no está hecha para pensar y no lo digo despectivamente.


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