Equilibrium (2002)



Equilibrium es una película estadounidense de ciencia ficción escrita y dirigida por Kurt Wimmer.




No encontré el tráiler en español, pero encontré el comienzo de la película.

12 años ha tardado en estrenarse esta película en España, y no lo ha hecho en cines se estrenó en canal plus en septiembre. El año que se estrenó en los cines useños comenzó a extenderse el rumor de que era la nueva Matrix, o la superaba, de que si era la leche, que si patatín que si patatán. Aquí la gente sudaba pensando en cuando la estrenarían, es más ese mismo año se habló de que la iban a distribuir por estos lares. Pero no fue así. Se empezaron a crear bulos de esos que tanto proliferan por internet del tipo: «Esta película no la quieren estrenar en España. Aznar no quiere que se vea. El PP prohíbe que se estrene en nuestro país.» Ya sabéis. El caso es que hasta donde he leído sí llegó a estrenarse en algunos cines años después, pero la distribuidora quebró y nada más se supo de ella. Hasta ahora. 

Ah, lo de las dificultades del estreno no son solo en nuestro país, por lo que he leído ha pasado en muchos más. En Canadá, por ejemplo, se anunció en cines y salió en DVD.

Reconozco que cuando leí que esta película era la ostia, con perdón, me la bajé en V.O. ¿Qué me pareció? Seguid leyendo.

La historia comienza como habéis visto. Para mantener a la gente controlada la suministran una droga que han de tomar diariamente como diariamente hay charlas de su líder, conocido como el padre (Sean Pertwee). Conocemos a dos de los mejores clérigos grámaton, Preston (Christian Bale) y Partridge (Sean Benn). 



Queman todo lo que encuentran en una redada, en la que encuentran hasta un original de la Gioconda ¡¡¡!!!, y vuelven a su puesto de trabajo. Pero Partridge es un subversivo al que le gusta leer y las cosas antiguas. Preston es un fiel servidor que hasta permitió que se llevaran a su mujer, así que es él mismo el que detiene a su compañero.



Le asignan a un nuevo compañero, Brandt (Taye Diggs), que es más estricto y más serio que él. Descubrimos también que Preston tiene dos hijos, que son un ejemplo de topiquismo. El hijo educado para ser un clérigo como el padre y la niña con sentimientos, igual que la madre. Pero como Preston es el prota irá cambiando su modo de ver, dejará de drogarse, verá lo bello de la vida...



Y se pondrá en contacto con los rebeldes, con los que trama acabar con el padre y recuperar la libertad. Y, cómo habréis supuesto, lo lograrán.



Un truñín, es una película con tantos tópicos que la ves y sabes qué va a pasar. Creo que el director y guionista vio Desafio total, Matrix, El mago de Oz y alguna película basada en 1984, porque no creo que llegase a leer el libro, lo juntó todo y... ¡Hala! 

Había leído que las peleas eran la releche, pero es que si las ves con detenimiento son ridículas, hay una con la que hasta me eché unas risas.

Los efectos especiales tampoco son para tanto, los veinte millones de dólares de presupuesto no se notan.

Los actores no lo hacen mal.

El doblaje es curiosillo. No hay voces conocidas así que puede resultar raro, pero no malo. 

La banda sonora es de Klaus Badelt y está muy bien. Lo mejor de la película.




NOTA 4,44891226 DE 10

Si no echan otra cosa en la tele, vedla, pero no es una gran cosa.


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